La clave estará en la segunda “caja negra”

Jueves 26 de marzo de 2015
Con respecto a la caída del vuelo 9525 de GermanWings, sostengo que hay que esperar a que se terminen las investigaciones por más que haya declaraciones oficiales del fiscal que dicen que la única situación que encuentran es que el copiloto lo haya hecho a propósito para suicidarse.

El avión tuvo un descenso controlado. El Airbus tiene una tecnología ultramoderna que no le permite al avión sobrepasarse en más o menos de las limitaciones por ejemplo de velocidad. Como trabaja con las computadoras, cuando estas llegan a un momento determinado que superan la velocidad máxima, arbitra todos los medios para reducir los aceleradores, levantarle la nariz y mantenerlo dentro del rango normal de funcionamiento.

El avión se estrelló entonces con el piloto automático conectado. Que el impacto se haya dado a 700 kilómetros por hora el impacto es elevado y la muerte de los tripulantes y pasajeros ha sido inmediata. Casi sin darse cuenta.

La “caja negra” es como si fuera un grabador. Constantemente graba los últimos 30 minutos del vuelo. Es una cinta sinfín. Hay que cotejarlo con la otra “caja negra” que no lograron encontrar para poder interponer la parte audible de la cabina con lo acontecido en la última media hora del avión a nivel técnico. Cuando se junten las dos nos darán certezas sobre si hubo o no una manipulación por parte del copiloto para ponerlo en descenso al avión.