Casas poseídas

Nuevos dueños contratan exorcistas para "limpiarlas".
Sábado 28 de marzo de 2015
Los exorcismos de viviendas para alejar a los "malos espíritus", especialmente en las que hubo homicidios durante robos, es un nuevo fenómeno que va en aumento en la Argentina, utilizado por inmobiliarias que buscan dar "garantía espiritual" que eviten futuros reclamos de locadores o nuevos propietarios.

El nuevo fenómeno se conoce en el mundo de las inmobiliarias como "garantía espiritual" y se relaciona a viviendas que antes de ser vendidas o alquiladas son exorcizadas para limpiarlas de malos espíritus o demonios que las habitan.

En muchos casos, se trata de hogares donde ocurrieron homicidios durante robos, con toda la carga de dolor y violencia.

La modalidad de "limpiar" las casas surgió como respuesta a reclamos por fenómenos de gritos en la noche, ruidos aterradores, encendido de electrodomésticos y otras situaciones del tipo "poltergeits".

El sacerdote Manuel Acuña, especialista en exorcismos, reveló al Diario Popular que "la llamada garantía espiritual comenzó años atrás en el mercado inmobiliario de los Estados Unidos, y ahora se implementa de manera masiva -aunque reservada- en Argentina, con el objetivo de evitar futuros reclamos de locadores o nuevos propietarios de las casas".

"La realidad es que hay muchos problemas con familias que alquilan o compran una vivienda, y al instalarse comienzan a padecer los fenómenos poltergeits. Hablamos de movimiento de muebles, encendido de electrodomésticos, gritos en el medio de la noche o ruidos aterradores", indicó Acuña.

En 2011, en una casa de Ciudadela ocurrió un hecho sangriento, durante una entradera, con un hombre que murió en el comedor de la finca baleado por delincuentes.

Meses después, su familia abandonó la casa, en medio del dolor por la pérdida. La vivienda se puso en venta, y una nueva familia la compró.

"Pasaron pocos días y esta familia comenzó a padecer todo tipo de situaciones inesperadas y aterradoras. No sabían qué ocurría. Hasta que averiguaron y se enteraron del episodio violento. Nadie en la inmobiliaria les había comentado lo que había pasado en ese lugar".

"Hicieron un fuerte reclamo a quienes les habían vendido el lugar. Luego de muchas reuniones, se generó la solución de exorcizar la casa. En general, se repite esta misma secuencia. Aunque ahora las inmobiliarias se anticipan y me llaman para limpiar los hogares antes de ser vendidos o alquilados. Así evitan
problemas serios, incluso legales", dijo Acuña.