El Papa criticó a los curas “con cara de vinagre”

Francisco recordó a los sacerdotes que no pueden ser "pastores quejosos ni, lo que es peor, aurridos", durante la homilía de la misa Crismal en la basílica de San Pedro.
Jueves 2 de abril de 2015

El Papa Francisco recordó hoy que los sacerdotes no pueden ser “pastores con cara de vinagre, quejosos ni, lo que es peor, pastores aburridos”, durante la homilía de la misa Crismal del Jueves Santo que celebró en la basílica de San Pedro.

La misa de hoy también rememora “el día de la institución del sacerdocio” y por ello la homilía del papa, como en anteriores Jueves Santos, estuvo dedicada a los consejos para los sacerdotes y a la “belleza” del cansancio por dedicarse a los fieles.

El Papa explicó cómo todo este servicio y cercanía a la gente cansa, pero, señaló, “es cansancio del bueno, cansancio lleno de frutos y de alegría”.

“El pueblo fiel no nos deja sin tarea directa, salvo que uno se esconda en una oficina o ande por la ciudad en un auto con vidrios polarizados”, aseveró.

Reiteró la necesidad de pastores “con olor a oveja” y “sonrisa de padre”. “Nada que ver con esos que huelen a perfume caro y te miran de lejos y desde arriba”, agregó.