Madre sinvergüenza

Fue detenida por prostituir a sus hijas discapacitadas.
Viernes 3 de abril de 2015
Una mujer fue detenida acusada de obligar a prostituirse a sus hijas de 12 y 15 años en un barrio de la ciudad de Corrientes, con el agravante de que una de las niñas sufre un retraso mental, informaron hoy fuentes policiales.

La mujer, de 39 años, fue arrestada durante un allanamiento realizado el miércoles en una vivienda de Lisandro Segovia al 2700, en el barrio Pío X de la capital provincial, donde también fue detenido un hombre de 44 años acusado por el mismo delito.

Durante el procedimiento efectivos de la División Delitos Complejos de la Policía de Corrientes rescataron a dos niñas, una de las cuales presentaba discapacidad mental.


Fuentes policiales informaron a DyN que las personas detenidas están acusadas de "promoción y facilitación a la prostitución de dos menores de edad", hijas de la mujer detenida.

Las fuentes precisaron que la mujer es dueña de la vivienda donde al parecer se forzaba a sus hijas a ejercer la prostitución.

Las autoridades intentaban establecer, además, si el hombre detenido y también sospechado del mismo delito tiene algún tipo de vínculo con alguna de las niñas.

Fuentes judiciales indicaron que durante el allanamiento en la vivienda de la mujer se incautaron elementos con relación directa a la causa, como preservativos, dinero y un cuaderno con una lista con nombres que serían de clientes habituales del lugar.

La investigación se abrió tras una serie de denuncias realizadas por vecinos de la zona.

Los vecinos alertaron a las autoridades policiales sobre "movimientos extraños" en esa vivienda familiar del barrio Pío X, donde la mujer según los reportes obligaba a prostituirse a sus hijas.

Tras el operativo policial, tanto la mujer como el hombre quedaron detenidos en una comisaría local y a disposición de las autoridades judiciales.

En tanto, las niñas fueron puestas a resguardo y son contenidas por asistentes sociales de un tribunal de Menores y un equipo psiquiátrico.

La legislación argentina condena con reclusión o prisión de tres a diez años a quien promueva o facilite la prostitución de menores de 18 años.

La pena por este delito se agrava cuando la víctima es menor de 13 años y cuando el delito es perpetrado por personas que pertenecen al vínculo familiar.