"Diego no es de correr picadas"

Sergio Cuevas, padre de Diego, el joven que manejaba el Nissan Tiida, habló con Ari Paluch en El Exprimidor de Radio Latina (FM 101.1) acerca de la situación judicial que vive su hijo.
Jueves 9 de abril de 2015
Sergio Cuevas, padre de Diego, el joven que manejaba el Nissan Tiida, habló con Ari Paluch en El Exprimidor de Radio Latina (FM 101.1) acerca de la situación judicial que vive su hijo.

¿Cómo están viviendo esta situación?

Hay que pasar por algo así para saber lo que se vive y obviamente, esta pobre familia que perdió a un hijo.

¿Cómo se conforma tu familia?

Mi hijo, la mamá y una hermana.

¿El coche es tuyo?

Sí, el coche era mío. La mamá tiene otro coche y la hermana también. Diego vive conmigo y él el auto lo usaba habitualmente. Yo se lo presto porque hace más de un año que cumplió la mayoría de edad y nunca había habido ningún problema. En el verano se fue de vacaciones con el auto y no hubo problemas. Por eso quiere negar versiones que escuche que decían que me había robado el auto.

¿Qué le decías a tu hijo cuando le prestabas el auto?

No mucho. Las recomendaciones que le deba era que no me lo dejara sucio. Los chicos suben y quizás lo dejan sucio y yo le pedía que no lo hicieran. De los 5 que viajaban en el auto, el único amigo de Diego era Fede. Los otros chicos son amigos del fútbol. Sólo me preocupaba la limpieza porque siempre me traía el auto en condiciones.

¿Qué crees que pasó este fin de semana?

Yo te puedo decir lo que me dijo Diego. Esto nos causó una gran conmoción porque escuchar todo lo que se habla es muy fuerte. El me dijo que venía a 70/80 kms por hora. Él venía sin cinturón de seguridad, que era otra de las recomendaciones que yo siempre le hacía. Si el hubiera venido más rapido, sin cinturón, hubiera sido fatal para él. Diego no sufrió ni un rasguño.

¿Por qué crees que chocó?

Lo que él me dice es que venía circulando por la mano baja y él ve un grupo de personas a la distancia. En eso ve, por el espejo retrovisor, un auto oscuro que lo quiere pasar por la derecha y como se ve en la imagen, el Bora lo encierra y él termina embistiendo a los chicos. No venían corriendo, Diego no es un chico de correr picadas.