Conductor de la picada fatal había fumado marihuana

Se trata de Diego Cuevas, quien manejaba el auto que ocasionó la tragedia y fue excarcelado. El dato surge del examen toxicológico que envió la policía científica al fiscal.
Miércoles 15 de abril de 2015

Además del resultado de la pericia, una testigo complicó aún más la situación de Diego Cuevas, el conductor del auto que atropelló y mató a un joven mientras corría una picada en Haedo.

La testigo contó que Cuevas "estaba alcoholizado" y no intentó ayudar a las víctimas.

Se trata de una enfermera que declaró ante la Justicia y señaló que la madrugada del domingo 5 de abril cuando ella regresaba a su casa luego de su jornada laboral fue testigo del hecho.

"Me encontré con seis criaturas en un estado terrible, con el chico que falleció no pude hacer nada, traté de ayudarlos en lo que pude hasta que llegó la ambulancia", dijo la mujer.

La testigo dijo que el conductor luego del choque se quedó en la vereda de enfrente y le dijo que "estaba en shock".

"Le pregunté si era consciente de lo que había hecho y si cruzaba a ver lo que había hecho y no quiso", aclaró.

"Por el olor que tenía, claramente estaba alcoholizado. Es mentira que se haya quedado ayudando. Me dio bronca saber que quedó en libertad", indicó la enfermera.

Este martes la Justicia ordenó excarcelar al joven Diego Cuevas, de 19 años, acusado de atropellar a seis chicos, de los cuales uno murió.

Se sospecha que el joven se encontraba corriendo una picada con un auto Volkswagen Bora que aún no fue ubicado.

También este martes se conoció que la provincia de Buenos Aires decidió quitarle a Cuevas su registro y además inhabilitarlo como conductor hasta tanto haya una sentencia firme.

El accidente se produjo en la avenida Rivadavia al 15.500, cuando un auto Nissan Tiida, que circulaba a alta velocidad, se cruzó de carril, se subió a la vereda y embistió a un grupo de jóvenes peatones, contra el paredón de las vías del ferrocarril Sarmiento.

Lautaro Juárez murió en el acto, mientras que los otro cinco jóvenes que iban con él recibieron heridas de distinta consideración.

Los jóvenes atropellados, de entre 16 y 23 años, regresaban a sus casas luego de haber ido a bailar.