Boca vs. River y el morbo a flor de piel

Viernes 17 de abril de 2015
Ya se, si sos de Boca nunca vas a decir que al último que querés enfrentar es a River. Porque tenés más para perder que para ganar, porque los últimos tiempos no fueron los mejores o porque un Superclásico no siempre lo gana el que mejor viene...

Y si sos de River, tampoco vas a aceptar que los primos son un equipo copero, que en la historia hay más reveses que alegrías en este tipo de certámenes y para colmo, tuviste que esperar diez años para tener revancha y ellos, ni siquiera seis meses...

Eso si, seas de quién seas -de la garganta para afuera- le vas a gritar al mundo que ganamos seguro, que son ellos los que nos tienen miedo y que somos nosotros los que nos vamos a quedar con la gloria desparrama en un puñado de once días.

Mientras tanto, puertas adentro los protagonistas juegan su juego. Unos, mejor imposible. Boca está invicto en este 2015, ganó su grupo sin dejar puntos en el camino y como si esto fuera poco, le metió cinco a su eterno rival en el último duelo estival. A River la vida en corriente año no le sonríe tanto. Si bien lo encuentra en lo más alto del torneo largo, la Recopa Sudamericana parece haber quedado en tiempos lejanos y el sufrimiento del pase a octavos produjo más de un infarto.

Todo este cóctel se irá mezclando de acá al 3 de mayo, cuándo se vean las caras en La Bombonera y aunque no será el más importante del trío de partidos, seguramente funcionará como termómetro de la serie. No es un dato menor que a esa altura, puedan estar jugándose la punta del certamen doméstico. Seguro, ahí aparecerán los primeros afiches, que tendrán vigencia de sólo tres días.

El miércoles 6, vuelven a verse las y camisetas, pero esta vez, el testigo será Monumental. En Núñez, el encuentro de ida puede empezar a marcar el fin de la historia el comienzo de una estampida de latidos discontinuos en masa.

Todos, absolutamente todos, imaginamos un final abierto y con el morbo a flor de piel. El propio Arruabarrena tras lograr una clasificación histórica, abrió su rueda de prensa con un “Es lo que todos querían, no?” . Si Vasco, de la boca para afuera sí. Ahora , puertas adentro son muchísimos (y creo que te incluyo) los que hubiesen preferido que no se dé o que el esperado choque se hubiese producido bastante más adelante. Gallardo, tampoco piensa demasiado diferente : “Después de lo que sufrimos, no podemos elegir rivales”, dijo. Claro que, el “no podemos” no significa “no queremos”.

En fin... Las cosas son como son y aunque la adrenalina no tiene precio, los costos de un desgaste único en el mundo puede dejar secuelas mortales, pero también momentos gloriosos que nadie quisiera perderse.

*José Manuel “Gallego” Fernández