México en plena guerra narco

Arrestan a líder narco y se desata el caos en Tamaulipas.
Sábado 18 de abril de 2015
Las fuentes confirmaron a la agencia Efe que los tiroteos, incendio de vehículos y bloqueos de vías registrados durante este viernes en la ciudad de Reynosa, fronteriza con Estados Unidos, fueron una reacción del grupo criminal a la captura del capo.

Añadieron que el comisionado nacional de seguridad, Monte Alejandro Rubido, dará este sábado a las 13 hora argentina un mensaje a los medios para brindar los detalles de la detención.

Por su parte, el Grupo de Coordinación Tamaulipas informó en un comunicado que este viernes "elementos del Ejército Mexicano y de la Policía Federal detuvieron a integrantes de un grupo delincuencial que opera en Reynosa". "Derivado del operativo, integrantes del mismo grupo delictivo reaccionaron atacando a elementos de las fuerzas federales y de Fuerza Tamaulipas (policía estatal), realizando algunos bloqueos en la ciudad", apuntó el Grupo de Coordinación, integrado por fuerzas federales y estatales.

Señaló que "hasta el momento se reporta el abatimiento de tres civiles armados, además de que dos elementos de Fuerza Tamaulipas resultaron heridos como consecuencia de los ataques".

El Grupo destacó que desde el primer momento las fuerzas federales y estatales se desplegaron de manera coordinada en Reynosa "con la finalidad de salvaguardar la seguridad de los habitantes", y añadió que a las 18.00 hora local la situación fue controlada por las autoridades, que procedieron a desmantelar los bloqueos y reforzar la vigilancia en la ciudad.

Tamaulipas ha sido por años escenario de violentos choques entre grupos del crimen organizado, principalmente el cártel del Golfo y los Zetas, y entre los delincuentes y las fuerzas de seguridad.

También ha sido escenario de atroces crímenes contra indocumentados, entre ellos la matanza de 72 migrantes, la mayoría centroamericanos, ocurrida en agosto de 2010 en el municipio de San Fernando, atribuida a los Zetas.

Ante el recrudecimiento de la violencia, el Gobierno federal implementó el año pasado una nueva estrategia de seguridad que contempla un despliegue mayor de fuerzas federales y la depuración completa de los cuerpos de seguridad del estado.