San Lorenzo perdió ante Danubio y se despidió de la Copa

Con una pálida imagen en la despedida, San Lorenzo no pudo romper el cerrojo defensivo que le propuso Danubio de Uruguay, cayó derrotado 1 a 0 en el Nuevo Gasómetro y se despidió de manera temprana de la Copa Libertadores.
Miércoles 22 de abril de 2015
El único tanto del encuentro válido por el Grupo 2 del certamen subcontinental, lo marcó el ingresado Agustín Viana, a los 43minutos del segundo tiempo, con un cabezazo que Sebastián Torrico manoteó, pero no pudo evitar que el balón ingrese a su arco.

El equipo de Edgardo Bauza careció de recursos para vencer a un rival que sólo se limitó a defenderse de manera ordenada y que aprovechó una de las dos ocasiones de gol que tuvo a lo largo del partido.

Más allá que una victoria no le hubiera alcanzado para clasificar porque San Pablo derrotó a Corinthians y se aseguró el segundo puesto, San Lorenzo sintió demasiado la ausencia de
Sebastián Blanco y quedó en claro que, tener dos delanteros en cancha y no uno como suele disponer su entrenador, no significa ser más ofensivo.

En la primera etapa, se lo notó atado y nervioso al conjunto de Bauza por tener que buscar una clasificación que era difícil pero no imposible.

Salvo contadas excepciones, no tuvo juego asociado en mitad de cancha y Matos y Cauteruccio, los dos "tanques" que tenía en ofensiva, sólo tuvieron un encuentro que derivó en una situación clara.

San Lorenzo sintió la ausencia de Blanco, suspendido por acumulación de tarjetas amarillas, a la hora de generar juego.

Siempre es imprescindible contar con un creador, pero más aún cuando el rival se defiende con mucha gente y los espacios se achican.

Sin su ladero, esa responsabilidad recayó sobre Romagnoli, quien demostró su jerarquía cuando tuvo la pelota, aunque lo hizo de manera muy esporádica.

Con este escenario, San Lorenzo se hizo muy previsible y atacó mucho por el carril derecho con el incansable Buffarini, aunque cuando se acercaba al área no tenía nadie que lo apoyara y la jugada solía terminar diluyéndose.

Danubio, por su parte, siempre se mostró seguro e incluso tuvo la ocasión más clara cuando Cristian González cabeceó una pelota que hizo que Torrico se exigiera para sacar al córner.

Al regresar del entretiempo, Bauza mandó a la cancha a Ezequiel Avila en reemplazo de Villalba, que tuvo una muy mala actuación.

El juvenil que llegó proveniente de Tiro Federal ingresó de buena manera y le aportó movilidad y frescura a un ataque que había estado estático, pero ese entusiasmo duró el primer cuarto de hora y no se tradujo en llegada claras.

San Lorenzo parecía verse afectado por las malas noticias que llegaban desde Brasil, donde San Pablo le ganaba a Corinthians y sepultaba las ilusiones del equipo argentino, que aun con un triunfo no podía acceder a la próxima instancia.

Ya con Alejandro Barbaro por Cauteruccio, el local lució idéntica anemia ofensiva y el tiempo se fue consumiendo de manera tal que el campeón defensor tuviera que despedirse de manera muy prematura de la Libertadores.

Como para agregarle una cuota mayor de dramatismo, cuando el pleito ya estaba definido, el ingresado Viana cabeceó una pelota que terminó dándole la victoria a Danubio.