PRO: Rodríguez Larreta se impuso a Michetti

El actual jefe de Gabinete porteño se impuso en la interna del oficialismo porteño. Se impuso por más del 20%.
Domingo 26 de abril de 2015
El candidato a jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta ganaba esta noche la elección primaria del PRO con 60,01 por ciento de los votos mientras que Gabriela Michetti obtenía el 39,9 por ciento, en una interna que consolidó el liderazgo partidario de Mauricio Macri.

Con el 98,42 por ciento de las mesas escrutadas, se confirmó un triunfo cómodo Rodríguez Larreta, quien se consagró así como el candidato a jefe de Gobierno porteño del PRO y cumplió con el deseo de Macri, quien lo había apoyado públicamente como su sucesor.

Gabriela Michetti subió al escenario del búnker de campaña ubicado en Costa Salguero poco antes de las 22.00 y reconoció la victoria de Rodríguez Larreta, quien minutos después salió a celebrar el resultado que lo consagró como el candidato del PRO para las elecciones generales del 5 de julio.

Luego de una campaña intensa, en la que se hizo palpable la tensión entre los dos precandidatos, el PRO dio una imagen de unidad arriba del escenario, algo de lo que se encargó el ganador de la interna al expresar que "lo más importante es que hoy ganó el PRO.

A su turno, Michetti destacó la competencia interna y consideró que la competencia que libró con el jefe de Gabinete porteño será "una campaña que va a quedar en la historia de las campañas de la Ciudad de Buenos Aires".

El gesto de unidad final lo dio Macri, al mostrarse junto a los dos candidatos en el escenario y felicitar a ambos, aunque destacó al ganador por haber "trabajado codo a codo" con él y como "un laburante apasionado, que conoce y transpira la Ciudad de Buenos Aires".

Tras haber manifestado públicamente su apoyo a Rodríguez Larreta en el inicio de la campaña, Macri salió fortalecido en estas elecciones primarias dado que el PRO ganó en el distrito y su candidato se impuso en la interna.

El precandidato presidencial se anotó así una doble victoria que lo consagra como figura de liderazgo político en medio de la carrera hacia la Casa Rosada y luego de que el tono que había tomado la interna repercutiera negativamente en las encuestas que miden su imagen.