Las víctimas del transporte público suman 600 por día

El número corresponde a muertos y heridos en siniestros viales protagonizados por colectiveros. Entre los motivos se encuentran la falta de correcta iluminación, señalización adecuada, pintura en las arterias y también la ausencia de capacitación para los choferes.
Sábado 2 de mayo de 2015
Más de 600 transeúntes por día son víctimas, entre heridos y fallecidos, de siniestros ocasionados por unidades del transporte público de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, de acuerdo a una estimación realizada por una ONG especializada en la temática.

El dato estadístico que publica hoy el Diario Popular fue aportado por Martín Lescano, titular de la Comisión Nacional de Víctimas del Transporte Público, que realizó un seguimiento de la siniestralidad con colectivos en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense.

Lescano destacó que "los hechos son una derivación directa de la falta de correcta iluminación, señalización adecuada, pintura en las arterias y también la ausencia de capacitación para los choferes, al igual que el seguimiento del trauma que padecen los trabajadores luego de los choques".

En dos casos, extremos, ocurridos en los últimos días, un nene de 4 años, en General Pacheco y una chica de 12, en el barrio porteño de Mataderos, fallecieron al ser arrollados por micros.

La niña de nombre Milagros murió el pasado jueves tras ser atropellada junto con su abuela por un colectivo de la Línea 47 en la intersección de Avenida Directorio y Guardia Nacional, en ese barrio del oeste de la Ciudad.

Milagros fue trasladada al Hospital Santojanni donde murió poco después de su ingreso.

El chofer fue detenido y alojado en la comisaría 48 de la Policía Federal, que tiene jurisdicción en la zona.

A ese caso se suma que el lunes pasado un chico de cuatro años, llamado Thiago Gómez, perdió la vida al ser arrollado por un colectivo de la línea 723 en una esquina de la localidad bonaerense de General Pacheco, en el norte del conurbano.

La tragedia se registró en la intersección de Boulogne Sur Mer y Ruta 197, de esa localidad del partido de Tigre.
"Iba cruzando y el vehículo se nos cruzo encima, lo ví a Thiago abajo de la rueda, el chofer nunca bajó, nunca hizo nada", dijo Vanesa, la mamá del niño que al momento del accidente iba junto a él. Según el padre del niño, el chofer dobló y lo hizo subiendo con las dos ruedas a la vereda, donde atropelló a Thiago.

"Ni siquiera el chofer bajó a ver como estaba Thiago o Vanesa, lo único que hizo fue mandar mensajitos desde su asiento", dijo quebrado el hombre.

Contó además que si bien el colectivo iba con pasajeros, apenas ocurrido el accidente, "todos se fueron y no hay testigos. Alguien que venga y diga paso esto, no puede quedar así. No nos llamó nadie, ni de la línea, ni de la Municipalidad ni de la Policía", se lamentó el padre.

Acerca de la problemática con víctimas de los colectivos, Lescano, cuyo hermano falleció en un siniestro de transporte público, manifestó que "las cifras surgen de analizar los horarios de 5 a 9 de la mañana, y de 16 a 22, de lunes a viernes".

También precisó que "en la Ciudad de Buenos Aires hay un promedio de unas 400 víctimas cada día, mientras que las líneas del Conurbano, interjurisdiccionales, registramos alrededor de 250 personas victimizadas, que incluyen peatones y pasajeros de los transportes".

"No son sólo números, porque detrás hay familias enteras que padecen este flagelo, que las golpea con mucha dureza. Chicos que se quedan sin sostén. Lo que proponemos es que se mejore el estado de las señalizaciones, la pintura en las calles, los semáforos y la cartelería, además de generar seguimientos de los choferes que ya pasaron por el drama del siniestro y generar capacitaciones generales", señaló.

Otro drama detrás de cada siniestro vial con victimas del transporte público, específicamente con colectivos, se relaciona a los menores hijos de fallecidos en accidentes, que no tienen acceso a las indemnizaciones hasta alcanzar la mayoría de edad.

"Es un verdadero problema, porque tenemos a cientos de niños que pierden el padre o la madre, se quedan sin sostén económico y no pueden contar con dinero hasta que cumplen los 18 años. Estamos proponiendo modificaciones con urgencia en la normativa".

"Mientras tanto hay un negocio de las compañías de seguros, que durante años especulan con el dinero de los hijos de víctimas en el mercado financiero", finalizó Lescano.