Afirman que restos del satélite ruso ya cayeron en océano

Según informó la agencia espacial rusa Roscosmos, el carguero que sufrió problemas técnicos tras su lanzamiento se desintegró al entrar en contacto con la atmósfera; al mar cayeron fragmentos. Su destino inicial era la Estación Espacial Internacional.
Viernes 8 de mayo de 2015
El satélite ruso Progress M-27 M se desintegró en las últimas horas y sus restos se precipitaron en el océano Pacífico, según los cálculos de la agencia espacial rusa Roscosmos.

"De acuerdo con los cálculos, la nave ya se ha desintegrado. Por lo menos, ni nuestros medios de control, ni lo estadounidenses lo ven", expresó una fuente de la agencia espacial a un medio de comunicación ruso.

Los especialistas de Roscosmos habían anticipado que el satélite Progress-M-27M no impactaría de lleno contra la Tierra sino que se desintegraría al entrar en contacto con la atmósfera en algún momento entre las 0.45 y las 6.36 del viernes 8 de mayo. Finalmente eso fue lo que sucedió.

Según afirmaron los científicos, la nave ardió completamente en las capas densas de la atmósfera de la Tierra y sólo algunos fragmentos pequeños pudieron alcanzar la superficie de nuestro planeta; finalmente cayeron en el océano Pacífico.

Los pedazos del satélite habrían caído sobre el Pacífico cerca de las costas estadounidenses alrededor de las 13.30 (GMT, hora del meridiano de Greenwich) del viernes.

Hasta ayer, se pensaba que podrían caer a la Tierra trozos del Progress de entre 700 kilos y 3 toneladas, pero esa posibilidad fue descartada.

La emergencia espacial comenzó hace unos días, cuando el Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia perdió el control del Progress que había sido lanzado desde la base de Baikonur (en Kazajistán) para llevar cerca de 2.5 toneladas de combustible, oxígeno, alimentos y equipos científicos a la Estación Espacial Internacional.

Se cree que la central rusa perdió comunicación con el carguero debido a que sus antenas no se desplegaron del todo.