El Papa Francisco recibió a Raúl Castro en el Vaticano

El líder cubano le “agradeció” al Sumo Pontífice por su mediación para lograr “el reacercamiento” con Estados Unidos.
Domingo 10 de mayo de 2015

El presidente cubano, Raúl Castro, se entrevistó el domingo durante una hora con el papa Francisco en el Vaticano en un encuentro "cordial" y le agradeció su mediación entre Cuba y Estados Unidos.

Tras esta primera visita del líder cubano al Vaticano, los dos dirigentes aparecieron juntos durante un minuto, sonrientes, antes de separarse.

Según el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, la entrevista, relativamente larga, fue "cordial" y sirvió para que Castro "agradeciera la mediación" del pontífice en el acercamiento histórico entre Cuba y Estados Unidos, anunciada en diciembre pasado tras medio siglo de conflicto.

Ambos se intercambiaron presentes. El pontífice le ofreció una medalla de San Martín de Tours, conocido en la tradición cristiana por haber compartido su abrigo con un mendigo. "Hay que vestir a los pobres y promoverlos", subrayó Francisco ante su invitado, a quien también regaló su exhortación apostólica "El Evangelio de la Alegría", el texto base de su pontificado.

Castro ofreció al papa una obra del artista cubano Alexis Leiva Machado, que firma como Kcho, inspirado en el tema de la inmigración de clandestinos que llegan a la isla italiana de Lampedusa. El cuadro representa una cruz hecha con barcos de naufragados, explicó Lombardi.

El presidente cubano dejó luego el Vaticano, en dirección el Palacio Chigi, la sede de la presidencia del Consejo, en el centro de Roma, para reunirse con el jefe del gobierno, Matteo Renzi.

Una decena de guardias suizos en uniforme recibieron en el Vaticano a Castro, que llegó en una limusina con la bandera cubana hacia las7.

El papa, que venía de su residencia de Santa Marta, llegó unos minutos antes para recibirlo en este encuentro "estrictamente privado", que se celebró en un pequeño salón contiguo al Aula Pablo VI, donde se llevan a cabo las grandes reuniones en el Vaticano.

El jefe de Estado, acompañado por su ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, fue acogido según el protocolo por el responsable de la Casa Pontificia, monseñor Georg Gänswein.