Piloto echó a una familia por una chica autista

Juliette Forbes tiene 15 años, es autista y tiene problemas para comunicarse. Tras haber estado de vacaciones en Disney, el sábado último se subió junto a sus padres a un avión la aerolínea United Airlines que viajaba de Houston a Portland.
Lunes 11 de mayo de 2015

El piloto que estaba a cargo del vuelo 1535 decidió hacer un aterrizaje de emergencia en Salt Lake City. Era para que la familia se bajara porque, según el hombre, Juliette Forbes podía generar "incomodidades".

En pleno vuelo, Donna Beegle, la madre de la adolescente, se dio cuenta que su hija aún no había cenado. Por lo tanto, quería darle algo de comer antes de que le agarrara hambre y se pusiera nerviosa.

"La conozco, cuando ella tiene mucha hambre o mucha sed, se pone nerviosa porque no nos lo puede decir y eso la frustra mucho", expresó tras el episodio en diálogo con el canal de noticias Koin 6.

Ante esa situación, la madre le pidió a la azafata comida caliente para darle a su hija. Pero le dijeron que no era posible, porque la comida que estaba preparada era sólo para los pasajeros de primera clase.

Tras explicarle el motivo, la azafata finalmente le dio la comida y Juliette se tranquilizó. Pero, media hora después, el pilotó le avisó a todos los pasajeros que iba a hacer un aterrizaje de emergencia en Salt Lake City, porque "un pasajero de la parte trasera del avión tiene problemas de conducta".

Una vez que el avión aterrizó, subieron varios policías a la aeronave y le pidieron a la familia de Juliette que se bajara porque el piloto no estaba cómodo viajando con ellos a bordo.

Finalmente, la familia tuvo que tomar otro vuelo para volver a su ciudad, Portland. Ahora, la familia va a a demandar a la aerolínea "para que otra persona no tenga que volver a pasar por la misma situación".

Juliette Forbes tiene 15 años y es autista. Tiene problemas para comunicarse. El sábado, después de unas vacaciones en Disney, se subió junto a sus padres al vuelo 1535 de la aerolínea United Airlines que viajaba de Houston a Portland, la segunda parte de un viaje que comenzó en Orlando. Poco después, el piloto hizo un aterrizaje de emergencia en Salt Lake City. Era para que la familia se bajara porque, para el piloto, Juliette Forbes podía generar "incomodidades".

Donna Beegle, la madre de la adolescente, sabe comprender a su hija pese a que ella tiene problemas para comunicarse. Por eso, cuando se dio cuenta que la chica no había cenado, quería darle algo de comer antes de que le agarrara hambre y le diera un brote.

"La conozco, cuando ella tiene mucha hambre o mucha sed, se pone nerviosa porque no nos lo puede decir y eso la frustra mucho", dijo después en diálogo con el canal de noticias Koin 6.

Por eso, Beegle le pidió a la azafata comida caliente para darle a su hija. Sabía que no estaba incluida, pero estaba dispuesta a pagarla. Una azafata le dijo que la comida caliente era sólo para los pasajeros de primera clase y que no podía hacer una excepción.

La mujer le explicó que si su hija no recibía comida caliente, podía llegar al "punto de ebullición", que incluso podría llevarla a rasguñar a alguien. Finalmente, le dieron la comida y Juliette se tranquilizó.

Media hora después, mientras la adolescente se entretenía mirando una serie, el piloto avisó por altoparlantes que el avión iba a hacer un aterrizaje de emergencia en Salt Lake City porque "un pasajero de la parte trasera del avión tiene problemas de conducta".

Cuando el avión tocó tierra, subieron paramédicos que fueron a buscar directamente a la familia Juliette. Les preguntaron si estaban bien y ellos dijeron que sí. Entonces, subieron policías y los obligó a bajar porque, dijeron, el piloto no estaba cómodo viajando con ellos a bordo.

Según contó la madre después a Koin, en ese momento ella les preguntó a los pasajeros si tenían algún problema con que se quedaran y "la gente se quedó como «no, déjenla en paz»". Pero los obligaron a bajar igual y el momento quedó registrado en el celular de otro pasajero. Finalmente, se tomaron un vuelo de Delta para volver a su ciudad, Portland.

Ahora, Beegle y su marido van a demandar a la aerolínea "para que nadie más tenga que pasar por eso".

Por su parte, desde la empresa indicaron: "Después de trabajar para ubicar a la doctora Beegle y su hija durante el vuelo, la tripulación tomó la mejor decisión por la seguridad y la comodidad de todos sus pasajeros".