¿El veedor de la Conmebol nos mintió a todos?

El periodista Ignacio Damonte accedió a información clave sobre la actuación del boliviano Roger Bello, el cuestionado funcionario de la Confederación Sudamericana de Fútbol.
Lunes 18 de mayo de 2015

Tras el escándalo internacional que significó la suspensión del Boca – River de la Copa Libertadores del jueves último, siguen las repercusiones por la cuestionada actuación del veedor boliviano de la Confederación Sudamericana de Fútbol. El domingo, el periodista Miguel “Tití” Fernández, en declaraciones a Canal 26 lo calificó de “impresentable” afirmando que “cuando salía con el teléfono no hablaba con nadie porque en la cancha de Boca se bloquean los celulares, no podes hablar” y este lunes en “26 Directo” el periodista del 26 Ignacio Damonte aportó más datos relevantes sobre la actuación del boliviano el boliviano Roger Bello.

Según pudo recabar de manera exclusiva Damonte, el veedor se retiró del estadio Alberto J. Armando a la 1.30 de la madrugada del día del caos. No fue testigo de la investigación llevada adelante por la Confederación Sudamericana de Fútbol y, tal como dijera “Tití” Fernández, nunca habló por teléfono celular con ninguna autoridad ya que de haberlo hecho debió haber pedido que le faciliten el despacho del presidente del Club Atlético Boca Juniors, Daniel Angelici.

“En estos momentos, la Conmebol analiza suspenderlo”, afirma Damonte agregando que a Roger Bello “la policía lo buscó durante reiteradas veces el mismo jueves y no lo encontraban”. ¿Se escondía porque no sabía qué hacer?

El árbitro Darío Herrera había declarado que Bello fue el responsable de la suspensión y que nada tuvo que ver el presidente de River quien bajó al campo de juego tras el ataque a sus jugadores. "Se suspendió por medio del veedor de la Conmebol. En ningún momento D'Onofrio me pidió que se termine el partido. No tuve presión de ningún lado"

Tras los incidentes, Boca fue descalificado de la Copa Libertadores. En un principio, durante toda la tarde del sábado, se especuló que a la exclusión del torneo continental 2015 se le sumaría que le impedirían participar en la de 2016 y que durante dos años calendarios la “Bombonera” no podría ser escenario de cotejos internacionales. La apelación de los directivos “xeneizes” y su manejo de las relaciones públicas y políticas lo evitaron.