Alerta: secuestros virtuales a los que van al cine o teatro

Luis Vicat, especialista en Seguridad, habló al respecto con Eduardo Serenellini en “El Locutorio” de radio Latina.
Jueves 21 de mayo de 2015
Atención. Comentale esto a tus chicos o vos que vas al cine con tus amigos, qué sé yo. Acá prestá atención. Porque le puede pasar a una persona grande también, no es cuestión de chicos solamente. Hay una metodología. Vos llegás al cine, estás ahí... ¡Ay compremos un pochoclo! Bueno, dale, vamos a comprar pochoclo, una gaseosa, sacaste la entrada... Y aparece gente haciendo encuestas. Bueno, qué tal... ¿Te gustan las películas? Si. ¿Vas seguido al cine? Si. ¿Vés mucha tele en casa? No. Contame... ¿Qué ropa usás? ¿Jean? Si. ¿Zapatillas como las tenés ahora? Si, bueno vamos... Con el celular... ¿Qué marca usás? Esta. Ah muy bien. Te sacan información, hasta ahí con cuidado. El tema es que una vez que te sacaron mucha información vos cuando entrás al cine normalmente te dicen en el cine “apague los celulares”. Que no hay que apagarlos, el celular hay dejarlo en silencio. No hay que apagarlo. Dejarlo en vibrador. El tema es que no moleste “plin plin plin plin”, mientras estás viendo la “peli”. Pero vamos a suponer la mayoría apaga el celular. Perfecto. ¿Qué hacen esto? No todos, pero hay algunos grupos, bandas, que lo están haciendo. Con toda esa información a... ¿A quién llaman? A un familiar. Dicen “yo tengo a Natalia” que tiene una remera salmón, con flores, que usa cadenita y no se pinta las uñas. Pero... ¿Natalia? Si... Y saca todo y total vos estás dos horas de película, una hora y media con el celular apagado. Si tu familiar te quiere ubicar no te ubica... ¿Y? El delincuente no deja de pensar cómo llevar adelante el delito... ¿No?

No, el delincuente piensa permanentemente cómo llevar a cabo el delito y como bien vos decías, todos los días surgen ardides nuevos. En este caso, esto de la encuesta ha mejorado porque antes eran promotoras que te tomaban a la entrada del cine y con una inocente promesa de viaje lo único que te pedían, porque muchas veces la gente se resiste a entregar el celular, pedían un número de línea para poder llamar en caso de que ganaras el premio. Entonces, inocentemente, ahí te daba el teléfono de línea de la familia y por otra parte lo único que te preguntaba y las falsas promotoras tomaban nota de cómo estabas vestido. Como vos decías, remera salmón, vestidito rojo las chicas. De pronto decían “está con fulanita, con la novia que está vestida con un vestido rojo, zapatillas blancas”. Ahí desaparecía toda duda respecto de la familia y aparecía el pago. Muy bien lo que dijiste con respecto al teléfono celular. El teléfono celular hay que dejarlo en modo vibrador y no apagarlo. Lamentablemente no se debe apagar en el cine. A lo sumo vibrará y nosotros nos fijaremos...

No porque a veces no en el cine pero en el teatro te dicen que hay que apagarlo para que no interfiera en los micrófonos del escenario, por ejemplo...

Sobre todo si es un tracking. Esos aparatos con radio. Lamentablemente hay que llevar un aparato sin radio, hay que tener más de un celular, y mantenerlo en modo vibrador. Y en el caso de que se produzca el hecho y uno reciba una llamada de estas características inmediatamente hay que no producir respuestas acertivas porque cuando nos preguntan si ahí vive “fulano” y nosotros decimos “está o no está” uno ya está dando información. Lo que tenemos que decir es responder con otra pregunta. Exactamente. Es la única manera. Y de pronto, esto es autorreferencial pero el otro día me quisieron hacer un virtual telefónico, fue muy divertido. Llaman de la compañía de premios y servicios y empiezan a tratar de investigar. Por supuesto yo no figuro en guía, a ver quién vivía, si la persona que figuraba en guía era la correcta “porque no pasaron a retirar los premios”, dice “entonces estamos esperándolo”. Por supuesto, no les di mayor posibilidad de continuar el diálogo y cortaron. Hay que tener mucho cuidado con este ardid de que le dicen en forma bastante severa.

Después, me parece, por lo menos en el grupo familiar más íntimo, que todos sepamos dónde están todos. Cuánto más se sepa mejor para todos.

Absolutamente. Plan de emergencias y contingencias familiares que vos conocés perfectamente, que están en el “Manual de preservación urbana”. Hay que sentarse un domingo a hablar de estas cosas sobre todo con los hijos adolescentes que tienen ese complejo de omnipotencia, que tienen ese complejo de que a ellos no les va a pasar. Hay que charlarlo bien. Y que entiendan que si no hay un plan de contingencia, y ese plan no se practica, de pronto cuando alguien llama y dice “tenemos secuestrado a tu hijo” decirle “bueno, probámelo y que me diga el primer perrito que tuvo en su vida” y ahí se corta la comunicación.