Hinchas de River recordaron agresión del Superclásico

Los hinchas de River Plate se acordaron de Boca Juniors y de la brutal agresión que recibieron sus jugadores en el último Superclásico, que terminó con cuatro futbolistas con quemaduras por un líquido tóxico.
Jueves 21 de mayo de 2015

En un partido donde nunca estuvo cómodo ni tuvo la lucidez necesaria para quebrar a un
rival que esperó ordenado en defensa, River cayó derrotado por 1 a 0 frente a Cruzeiro en el estadio Monumental y se complicó su pase a las semifinales de Copa Libertadores de América.

El único tanto del encuentro lo anotó Marquinhos, a los 36 minutos del complemento, luego de un mal rechazo de Emanuel Mammana.

Con esta derrota, River se ve obligado a ganar en Belo Horizonte el próximo miércoles por un idéntico marcador para ir a los penales o bien conseguir un triunfo por cualquier otro resultado para avanzar directamente a la próxima instancia.

El ganador de esta llave enfrentará al que avance del duelo que protagonizan Guaraní de Paraguay y Racing.

Arrancó mejor el visitante, sobre todo en los primeros cinco minutos, cuando se aprovechó de algunas dudas de la defensa local y tuvo dos chances claras para marcar, pero las definiciones de Manoel y Henrique se fueron por arriba del travesaño.

Pasado el vendaval inicial, River se recuperó y, de la mano de un Ponzio que otra vez fue clave con su entrega al igual que en la serie ante Boca, se instaló en campo rival.

Sin embargo, el ritmo frenético del partido contagió a los futbolistas, que estuvieron poco claros a la hora de hilvanar combinaciones.

El único que se destacó un poco fue Rodrigo Mora, inquieto para moverse por todo el frente de ataque, y con claridad para asistir en más de una ocasión a Teófilo Gutiérrez.

Tan sólo dos chances para marcar tuvo River, pero sus delanteros fallaron en la terminación: primero erró el uruguayo tras un centro de Carlos Sánchez y luego el colombiano, después de ser asistido por el propio Mora.

Sin un creador de juego nato, River no tuvo claridad en la mitad de la cancha porque ni Sánchez ni Martínez desbordaron por sus carriles y por eso se vio una excesiva dependencia de Ponzio, corajudo para atacar aunque a veces con ciertas limitaciones lógicas por sus características.

En el complemento, nada cambió con respecto al juego y Gallardo decidió romper el doble cinco, que tanto resultado le había dado ante Boca, pero que ante un rival que se defendió más que el "xeneize" no le brindó la claridad necesaria para romper el cerco.

Ya con Pisculichi y Mayada por Martínez y Ponzio, River no pudo conseguir ese volumen de juego que buscó su entrenador e incluso Cruzeiro tuvo la ocasión más clara para marcar, pero Vangioni salvó en la línea un tiro de Willian.

Algo mejoró el local, sin embargo, cuando ingresó Cavenaghi porque el delantero le aportó bastante movilidad a un ataque que estaba estático.

Una combinación suya con Teo derivó en un remate del colombiano que se fue por encima del travesaño y un tiro del propio Cavenaghi tras una buena jugada colectiva que fue bien tapado por el seguro Fabio.

No obstante, el tiempo le terminó jugando en contra a un River que, con un Pisculichi en un nivel muy bajo, no encontró al hombre capaz de abrir el cerrojo que propuso el equipo de Belo Horizonte, que preocupaba con los muy esporádicos contragolpes del ingresado Gabriel.

Cuando parecía que la igualdad era cosa juzgada, un mal rechazo de Mammana -que había sido de uno de los mejores de su equipo- terminó con una pelota suelta en el área y, ante una defensa pasiva, Marquinhos empujó la pelota al gol.