Las mejores fotos de los festejos del 25 de mayo

Cohetes, bombas de estruendo, fuegos artificiales, bombos y trompetas al unísono, centenares de banderas multicolor, hicieron el telón de fondo del cierre por los festejos de la Revolución de Mayo que tuvieron su momento culmine con la aparición de la presidenta Cristina Fernández, que tuvo como cortina musical un tema de los Redonditos de Ricota.
Lunes 25 de mayo de 2015
Desde primeras horas de la tarde una multitud, que en todo momento se mostró afable y festiva, se fue acercando a la Plaza de Mayo donde, desde el escenario distintos números musicales como La Banda del Zamba del canal Pakapaka hasta la murga uruguaya Agarrate Catalina, se dedicaron a entretenerla.

Fueron miles de personas de distintas edades que solas, en pareja, en familia u organizados en agrupaciones del espacio, se dieron cita en el histórico paseo público.

Puestos de venta de hamburguesas y choripanes diseminados estratégicamente a lo largo de las principales arterias que conducían a la Plaza de Mayo, así como un "logro gigante", cocinado frente al Cabildo, aportaron el toque gastronómico de los festejos.

Globos e inflables gigantes con forma de zeppelines publicitaban desde el aire a algún precandidato como el ministro del Interior y postulante presidencial, Florencio Randazzo, un gremio como la "Unión Ferroviaria" o la "CGT" oficialista que responde al metalúrgico Antonio Caló. Incluso al nuevo aliado K "Radicalismo Popular-MNA", que orienta el ex senador nacional Leopoldo Moreau y que aportó a Leandro Santoro como compañero de fórmula de Mariano Recalde en al Ciudad.
Había también esferas del Partido Intransigente y de la "CTA" oficialista, así como del organismo INTA.

Eran incontables los carteles ubicados en distintas esquinas y calles, que proponían al gobernador Daniel Scioli para presidente y otros dedicados a las figuras centrales del kirchnerismo como las dos banderas inmensas ubicadas sobre la fachada de la AFIP, sobre Hipólito Yrigoyen, con las caras de Cristina Fernández y de Néstor Kirchner.

La interna política estuvo presente y se notó también en la movilización: una de las columnas más numerosas fue la del PJ de La Matanza que encabezó el intendente comunal y precandidato a gobernador bonaerense, Fernando Espinoza.

Pero hubo otras concurrencias masivas como la del Peronismo de Avellaneda que movilizó el intendente local, Jorge Ferraresi, así como la del Movimiento Evita, que se ubicó en el sector sur de la Plaza sobre la calle Hipólito Yrigoyen y la agrupación juvenil La Cámpora, que ingresó por la Avenida de Mayo pero ocupó por completo el sector norte frente a la Catedral porteña.

Además se movilizaron sindicatos como UPCN, organizaciones sociales como la Tupac Amaru y aliados políticos del gobierno como el Partido Comunista, el Partido Comunista Congreso Extraordinario, la agrupación Los Oktubres o los nucleamientos K como Kolina, Descamisados y Proyecto Nacional, encabezada está última por el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, presente en la multitud.

Hasta se vio un grupito de militantes con banderas del Partido de la Liberación (PL) y uno con un número más considerable de la Unión Nacional de Clubes de Barrios, que el año pasado obtuvo en el Congreso la sanción de una ley específica para el sector.

Pasadas las 18.30, varias personas agrupadas frente a una de las pantallas gigantes instalada en el cruce de Diagonal Sur y Perú (hubo otras en distintos sectores de la plaza, en avenida de Mayo y en Diagonal Norte) estallaron en aplausos cuando la presidenta salió al escenario de Plaza de Mayo acompañada con el tema "Juguetes Perdidos" de los Redonditos de Ricota como cortina musical.

A esa hora, el acceso a la plaza por la Diagonal Sur y por Avenida de Mayo era imposible. De inmediato las voces en conjunto corearon "borombombón, borombombón, para el proyecto la reelección", cuando la primera mandataria comenzó a hablar.

Al final respondieron con un sonoro "Vivaaaa", cuando la presidenta cerró su discurso con un "argentinos: Viva la Patria", en uno de sus últimos diálogos con la multitud K, como ocupante de la Casa Rosada.