Avanza un proyecto de ley con duras penas "anti-picadas"

La iniciativa eleva a seis años de prisión las penas para conductores que maten en situaciones de exceso de velocidad, consumo de alcohol y violación de señales de tránsito.
Miércoles 27 de mayo de 2015
La Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados firmó el dictamen de la iniciativa que apunta a agravar las penas por delitos viales. A pesar de ello la asociación Madres del Dolor se mostró insatisfecha con el proyecto porque la pena mínima seguirá siendo excarcelable.

El proyecto, surgido a partir de la unificación de una veintena de iniciativas de todas las bancadas, prevé agravar las penas a quienes maten al volante en situaciones de exceso de velocidad, bajo los efectos del alcohol y al violar señales de tránsito. No sólo se incrementaron las penas sino que además se contemplaron nuevos agravantes.

Viviam Perrone, referente de Madres del Dolor, cuestionó que el proyecto que amplía a seis años la pena máxima mantenga sin embargo la mínima en tres años lo que podría garantizar la excarcelación a algunos de los conductores hallados culpables. Así las asociaciones civiles que siguieron de cerca el debate reclamaron que este tipo de delitos no sea excarcelable, pero los diputados coincidieron en dejarle al juez la posibilidad de definir el tipo de pena correspondiente de acuerdo al caso.

"Cuesta mucho aceptar el mínimo de tres años", advirtió Perrone, y planteó también la condición de alcohol cero para conducir, al precisar que se producen "20 muertes al día" por accidentes de tránsito. "Esto es un avance, pero no sé por qué les cuesta tanto aceptar que están matando a nuestros chicos", siguió Perrone ante los diputados.

Al respecto la diputada del Frente para la Victoria Diana Conti explicó que "las escalas penales están para que los jueces las apliquen según el caso" e insistió en que la pena mínima sea excarcelable "para dejarle al juez la posibilidad" de decidir.

Los proyectos que se tuvieron en cuenta para la redacción de la iniciativa que finalmente obtuvo dictamen plantean una serie de conductas que se consideran imprudentes, negligentes y producto de la "culpa temeraria", un nuevo concepto que apunta a los casos donde el conductor, además de cometer el hecho, lo hace "a sabiendas de que está causando un daño".

Entre las conductas consideradas como agravantes están las de darse a la fuga y no socorrer a la víctima; conducir bajo los efectos del alcohol y estupefacientes; manejar a 30 kilómetros por hora por encima de la máxima permitida en el lugar del hecho; y violar semáforos y señales viales.

La iniciativa deberá debatirse ahora en Diputados, donde la titular de la comisión de Legislación Penal, Patricia Bullrich (PRO) auguró un apoyo "casi unánime".