Maquinistas afirman que no escucharon avisos de detención

Imputados por el incidente ferroviario que provocó 41 heridos, declararon que salieron de la estación por orden del guarda Adrián Maure. El juez pidió su arresto.
Jueves 11 de junio de 2015
- El juez federal de Lomas de Zamora Alberto Santa Marina otorgó hoy la libertad al motorman Diego Sánchez y al ayudante Nicolás Navarro, acusados por el choque de trenes en Temperley, después de que reconocieron que intercambiaron funciones y no escucharon los pedidos de detener la formación.

El maquinista y el ayudante, imputados por el incidente ferroviario que provocó 41 heridos, declararon que salieron de la estación por orden del guarda Adrián Maure, por lo que el magistrado ordenó su detención.

Fuentes judiciales informaron a DyN que el juez Santa Marina hizo lugar al pedido de excarcelación que había presentado la defensa de Sánchez y Navarro, quienes recuperaron su libertad desde la división del tren Roca de la Policía Federal, donde estaban detenidos.

Valeria Corbacho, abogada de los acusados, había pedido la excarcelación de los dos trabajadores ferroviarios a quienes el fiscal federal de Lomas de Zamora Sergio Mola les imputó los delitos de estrago doloso y daño agravado.

El video del interior de la cabina de mandos muestra que Sánchez y Navarro intercambiaron posiciones, accionar que está prohibido en el Reglamento Interno Técnico Operativo que regula la actividad de los trabajadores ferroviarios.

Las imágenes permiten ver que Sánchez, único habilitado por la CNRT para hacerlo, no estaba al mando de la formación y que Navarro accionó el freno momentos antes de chocar contra la locomotora.

Asimismo, revelan que tras el impacto el motorman y el ayudante volvieron a las posiciones que les correspondían por reglamento.

Sánchez y Navarro prestaron ayer declaración indagatoria ante el juez federal de Lomas de Zamora, quien había decidido detenerlos tras conocerse las primeras imágenes de video que muestran que pasaron dos señales rojas que les impedían seguir y desoyeron los pedidos de detención de la torre de control.

En su declaración, ambos reconocieron que el ayudante Navarro manejó la formación a pesar de que no tenía licencia de la CNRT para hacerlo y admitieron que no era la primera vez que intercambiaban funciones.

Asimismo, dijeron que la noche del domingo salieron de la estación de Temperley porque el guarda les dio la seña y la contraseña para iniciar el recorrido a las 21.30 como estaba previsto y que durante el trayecto no escucharon los pedidos de detenerse del comando central: "Parate 2277" y "parate 77".

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, reclamó hoy que si el maquinista y su ayudante "tienen responsabilidades, que las paguen" y les exigió que "expliquen por qué no prestaron atención a las llamadas de urgencias". En tanto, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, volvió a cruzarse con el secretario general del gremio La Fraternidad, Omar Maturano, quien había amenazado con un paro por "tiempo indeterminado" si los dos trabajadores ferroviarios no eran liberados.

"Que me hagan todos los paros que quieran", desafío el funcionario, al asegurar que el gobierno "no se va a dejar extorsionar" por una dirigencia sindical que "se opone a los procesos de transformación y de cambio" en los ferrocarriles.

El vocero de La Fraternidad, Horacio Caminos, exigió a Randazzo que le pida "disculpas a la gente y al sindicato" por vincular el siniestro ferroviario de Temperley con la campaña electoral y dijo que la opinión del funcionario "es terrible, falaz y repugnante".

El portavoz manifestó que no cree que el gremio inicie una medida de fuerza porque "está claro que, por lo que se está apreciando, hay una falla humana de carácter administrativo y técnica" y rechazó que el personal ferroviario imputado "estuviera incurriendo en un delito de asociación ilícita como insinuaba Randazzo en su alocada carrera a la Presidencia".