Crecen los viajes al exterior por dólar quieto y baja del euro

Las reservas se anticiparon y en algunos casos crecieron un 60%. A las ventajas cambiarias se suma que, por la inflación, los destinos locales cuestan un 30% más que el año pasado.
Viernes 12 de junio de 2015
El deseo de muchos es conocer las ruinas de Machu Picchu, Nueva York, París, Natal, Cancún, Punta Cana, Santiago o Miami. Y ese sueño puede hacerse realidad ya que hoy puede aprovecharse un dólar que se percibe "retrasado". "Si no es ahora, quién sabe cuándo", piensan, y compran. Aunque luego, ya afuera, miden más el gasto que en otras épocas.

El año pasado, tras una brusca devaluación, los viajes al exterior se habían derrumbado. En las agencias de viajes las ventas cayeron 27% y la cantidad de salidas del país se redujo un 3,4%. Pero este año la tendencia se invirtió. Según datos oficiales, los viajes al exterior llevan cinco meses en alza. Entre el primer cuatrimestre, las salidas crecieron 10,7% frente a 2014, y sólo en abril fueron 23% más. La reactivación, en tanto, promete seguir: las agencias ya la notan en las reservas para las vacaciones de invierno, que arrancan en cinco semanas, el 20 de julio.

"Desde enero se nota un incremento fuerte. Para ir a destinos internacionales en el receso, hoy tenemos un 57% más de reservas que en 2014", reveló Guido Glikin, gerente general de Despegar.com. En esa agencia, las compras arrancaron a mediados de abril, un mes antes de lo habitual. "Las reservas para las vacaciones se empezaron a registrar un año antes", suma Diego García, country manager de Almundo.com. Allí, para el exterior, las compras hoy son 135% más.

¿Qué impulsa a los argentinos a volver a salir del país, a pesar del cepo cambiario y el recargo del 35% a todos los gastos? Un factor de peso es que, mientras los viajes por el país se encarecieron con la inflación (cerca del 30%), el dólar sólo subió 11% en el último año (de $ 8,10 a $ 9,03). Además, comprar euros hoy cuesta casi 7% menos que en junio pasado y el real está 12% más barato. Pero también el precio del petróleo cayó y eso trajo rebajas en vuelos internacionales.

En total, el efecto fue que muchos pasajes, paquetes y hoteles del exterior mantuvieron los precios en pesos del receso 2014, o incluso bajaron. Por ejemplo, una familia tipo podrá pasar una semana en Miami por $ 7.000 menos que hace un año o irse a Buzios por $ 4.000 menos, subiendo incluso la categoría del hotel de 3 a 4 estrellas.Ahora bien, esta percepción de que el exterior se abarató convive con el temor a una inevitable devaluación tras las elecciones que vuelva a encarecerlo todo. Eso -creen en el sector- es lo que ahora impulsa a la gente a comprar, con la idea de "pisar" los valores a un dólar "tarjeta" de $ 12,20. Y las agencias, para estimularlo, ofrecen 12, 18 y hasta 24 cuotas fijas.

"Percibimos que habrá gran cantidad de viajes al exterior en las vacaciones. Quizás por la incertidumbre sobre el cambio de mandato presidencial. El no saber en qué situación se estará el año que viene impulsa a las personas a decidirse y viajar a algún destino internacional que aún no conocen", opina Julián Gurfinkiel, cofundador de Turismocity, un comparador de tarifas de agencias donde las reservas ya crecieron un 30% interanual.Fabricio Di Giambattista, titular de la Federación de Empresas de Viajes y Turismo, también nota que hubo "cierto repunte" en el turismo al exterior. E interpreta: "Los motivos en parte podrían ser de índole cambiario. Hay un dólar que está casi al mismo valor que el año pasado y la gente cuenta con más dinero para gastar".

Lo que también creció este año fue la tendencia a que los viajes internacionales sean cada vez más austeros. Según la Encuesta de Turismo Internacional oficial, el gasto medio por turista cayó 11,3% entre 2010 y 2014. Y en el primer trimestre de 2015, aunque hubo más viajes, en cada uno la gente gastó un promedio de 1.066 dólares: 216 menos que el año anterior. Se pasó, en un año, de 80 dólares diarios por viajero a 71,9. Y sólo en abril, la suma fue 19,2% menor.El ajuste muchas veces se aplicó al alojamiento: en cuatro años, la proporción de turistas que fue a hoteles de 1 a 3 estrellas pasó del 22 al 27%, y el uso de los de mayor categoría se redujo en similar proporción. También se buscan destinos más cercanos. Hay agencias donde este año, para el invierno, las principales playas de Brasil desplazaron a Miami y Cancún