Exceso de alcohol en alumnos del Nacional Bs. As.

Un estudiante se descompuso y otro terminó internado con coma alcohólico. Gustavo Zorzoli aseguró que “no es un hecho singular” y que es “imprescindible que las familias se comprometan”.
Jueves 25 de junio de 2015
El rector del Colegio Nacional Buenos Aires, Gustavo Zorzoli, expresó su preocupación a los padres de los alumnos por el excesivo consumo de alcohol en una fiesta que terminó con un joven internado.

Los alumnos habían decidido continuar con la fiesta de despedida a un grupo de chicos del Colegio de Ushuaia, al término de un intercambio, en la casa de uno de los jóvenes.

La fiesta comenzó en el Salón de Usos Múltiples de la escuela pero terminó en una vivienda particular donde no había supervisión de adultos.

Como resultado del descontrolado consumo de alcohol, uno de los alumnos se descompuso y otro se desmayó.

Zorzoli compartió su preocupación con toda la comunidad educativa.


La carta completa:

A los miembros de la comunidad del Colegio Nacional de Buenos Aires

En esta oportunidad me comunico con ustedes para ponerlos al tanto de una desafortunada circunstancia que hemos vivido en la madrugada del sábado próximo pasado.

La semana pasada nos han visitado los alumnos del Colegio de Ushuaia, como parte de las actividades del intercambio que venimos realizando entre alumnos tercer año de dicha institución y del CNBA.

El viernes por la noche se realizó la despedida del grupo en el SUM del Colegio, ya que el sábado volvía el contingente a sus hogares.

Una vez finalizada la reunión, algunos de nuestros estudiantes y sus compañeros del establecimiento patagónico asistieron a una fiesta en la casa de una estudiante de nuestro colegio ajena al intercambio. En esta casa no había presente ningún adulto.

Alrededor de las 5 de la madrugada uno de nuestros alumnos se descompuso y uno de los visitantes cayó desmayado por la ingesta de alcohol de alta graduación. El joven terminó en el Hospital Ramos Mejía con un principio de coma alcohólico y estuvo inconsciente varias horas. Como era esperable este estudiante tuvo que quedarse en Buenos Aires, acompañado por una de las docentes y partieron a Ushuaia recién el domingo por la tarde.

Parece inexplicable cómo un grupo de padres y/o madres autorizaron que sus hijos asistieran a una fiesta de esta naturaleza en compañía de los estudiantes de Ushuaia. Tampoco se explica que aquellas familias que no permitieron la salida no se hayan comunicado con los docentes fueguinos o con el personal del Colegio para advertirlos sobre la misma. Esta cadena de silencios podría haber terminado en una tragedia.

Este no es un hecho singular. La docente de nuestro Colegio que fue al Hospital a acompañar a la familia implicada y tomar conocimiento acerca de la salud del intoxicado constató que varias camillas de la guardia estaban ocupadas por jóvenes en situaciones similares y pudo saber por el informe médico que no siempre estos casos terminan bien.

Tampoco resulta aislado en el ámbito de nuestra institución. Sin ir más lejos, el último viernes por la tarde hemos encontrado a un grupo de alumnos consumiendo alcohol en la puerta del Colegio. Si bien se les han retirado las bebidas inmediatamente, y se ha dialogado con ellos, sabemos que estas medidas no resultan suficientes para evitar futuros hechos similares, siempre que no sean complementadas con el necesario acompañamiento familiar.

Creemos imprescindible que las familias se comprometan con el rol y las funciones que como tales les caben y sostengan los límites pertinentes para resguardar la salud de sus hijos.

Es frecuente que los estudiantes de los primeros años concurran a fiestas en casas donde no hay presencia de adultos o a las fiestas que organizan los propios alumnos de quinto año. En ellas sabemos que no hay un cuidado de los adolescentes y no existen controles que eviten el consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias.

Lamentablemente, lo que el Colegio lleva adelante en términos de prevención o pueda hacer en un futuro para mitigar estas situaciones tiene habitualmente serias limitaciones en los hogares y en la sociedad que, en general, mira con complicidad la publicidad y el incentivo al consumo de todo tipo de sustancias.

Todo esto nos hace repensar nuestra política en torno a los intercambios estudiantiles y debería hacer reflexionar a las familias sobre los viajes que grupos de alumnos realizan fuera del ámbito colegial.

Me despido muy preocupado.

Gustavo Zorzoli

Rector