Argentina ganó por penales y ya está en semifinales

Tras empatar 0 a 0 en los 90 minutos, el equipo de Gerardo Martino consiguió su boleto a la siguiente fase desde los 12 pasos.
Viernes 26 de junio de 2015
A pesar de haber superado en el trámite durante todo el partido a su rival y de contar con al menos diez situaciones claras para marcar, Argentina sufrió más de la cuenta para ganarle en los penales 5 a 4 a Colombia en el estadio el "Sausalito" de Viña del Mar y avanzar a semifinales de la Copa América.

En una definición agónica, en la que erraron cinco de los últimos seis tiros, el gol decisivo lo marcó Carlos Tevez, quien se tomó revancha de aquel penal errado hace cuatro años en Santa Fe frente a Uruguay, que eliminó al conjunto dirigido por Sergio Batista de la Copa América como local.

El equipo de Gerardo Martino, durante los 90 minutos reglamentarios, manejó muy bien la pelota y asfixió con su presión, sobre todo en el primer tiempo, donde tuvo las mejores oportunidades para convertir.

En el complemento, Argentina bajó un poco el nivel, pero igual pudo haber liquidado el pleito y entre David Ospina y la falta de puntería está la explicación del empate sin goles.

Sin embargo, tuvo que esperar a los penales para avanzar a la próxima instancia, gracias a la atajada de Sergio Romero -otra vez héroe como en el Mundial de Brasil- y el remate de Tevez -tras los errores de Lucas Biglia y Marcos Rojo-, que lo depositó en semifinales donde espera al ganador de la llave que disputarán este sábado Brasil-Paraguay.

Tal como ocurrió en los cuatro partidos que disputó, Argentina superó ampliamente en el trámite a su rival con su idea clara de juego.

Con presión alta para recuperar las pocas veces que no tenía la pelota, el equipo volvió a ser criterioso para manejar el balón y lo distribuyó por todo el ancho del campo.

Con un Di María muy picante para ganarle las espaldas y el duelo a un Zúñiga que padeció la noche, más un Pastore muy inquieto, Argentina complicó siempre a Colombia.

Tal es así, que en la mitad de la primera etapa Pekerman realizó un cambio de corte defensivo: sacó a Teo Gutiérrez y puso a Edwin Cardona, mediocampista de contención.

Sin embargo, nada varió debido a que el dominio fue absoluto y, de no haber sido por David Ospina y la falta de puntería de los hombres que definieron, el resultado moral marcaba al menos un 2 a 0, pero los goles deben hacerse además de merecerse...

El arquero colombiano, incluso, tuvo sobre el minuto 25 a una doble tapada Agüero con el pie y a Messi con las manos.

Encima, el árbitro mexicano García Orozco tuvo una pésima noche que incluyó no sancionar una jugada en la que le cometieron penal a Otamendi y Agüero, además de no haber cobrado una clara falta de zapata a Di María cuando éste quedaba mano a mano con Ospina.

En el complemento, Argentina volvió a bajar su intensidad como venía ocurriendo, aunque nunca dejó de tener el control del juego.

Di María terminó casi todas mal, Pastore estuvo errático a la hora de pasar el balón y, a excepción de algún arranque eléctrico de Messi, el equipo de Martino no fue el mismo.

Colombia le dividió la tenencia del balón, sobre todo en el primer cuarto de hora, pero con el paso del tiempo se retrasó demasiado y volvió a ceder la iniciativa.

De esta manera, el juego se disputaba en las cercanías del área de Colombia, aunque la falta de lucidez hacía imposible quebrar el cerrojo del rival.

Recién a los 21 minutos Sergio Romero tuvo su única atajada tras un cabezazo de Cardona.

En busca de mayor claridad, Martino puso a Banega por Pastore y el mediocampista del Sevilla cambió la apatía que había en ofensiva y hasta pudo haber marcado con un remate desde afuera del área que se estrelló en el ángulo.

En los últimos quince minutos, Argentina arrinconó a Colombia y Ospina le tapó un remate a Otamendi que terminó estrellándose en el palo y fue sacada por Zúñiga en la línea cuando Lavezzi se tiró para empujarla.

Sobre el final, un pase profundo de Banega dejó a Tevez mano a mano con el arquero, pero Zapata se la punteó cuando salía Ospina y Murillo barrió una pelota cuando era gol en contra.

Es cierto que Argentina tuvo diez ocasiones claras para convertir y no debió sufrir tanto, aunque ese sufrimiento fue producto del resultado y no del trámite, que lo favoreció de principio a final.