Kicillof: "La reindustrialización necesita una política de administración del comercio"

El ministro de Economía defendió la política de reindustrialización que el Gobierno nacional lleva adelante para regenerar el tejido industrial destruido durante el neoliberalismo.
Sábado 27 de junio de 2015
Asimismo, consideró “malintencionados” los análisis publicados durante los últimos días en medios gráficos en los que se comparan precios de determinados productos en Argentina frente a lo que cuestan en ciudades europeas.

“Si queremos que vuelvan a aparecer más industrias en Argentina, no podemos dejar que todo lo de afuera entre, como era la época del “Todo por 2 pesos”, a precio dumping, más barato”, dijo Kicillof en declaraciones radiales.

El Ministerio de Economía sostiene que este tipo de razonamiento apunta a que Argentina abandone la industrialización de productos alimenticios y la sustituya por bienes importados potencialmente más económicos.

Kicillof recordó que en el pasado, estas políticas de "disciplinamiento de precios" desembocaron en cierre de empresas, desempleo, pobreza y el quiebre de las economías regionales.

El ministro remarcó el carácter inclusivo de posee la política de reindustrialización que lleva adelante el Gobierno porque "impulsa el empleo nacional" y porque funciona como “la contrapartida de que la gente se quede en la calle sin empleo”.

Además sostuvo que a la hora de evaluar el costo de vida de una familia tipo no sólo se deben incluir los gastos en alimentos y bebidas, sino que también es necesario tener en cuenta el alquiler, el transporte y los servicios públicos.

En relación con los gastos de la vivienda, “el costo de un alquiler en Londres es casi tres veces mayor al de Buenos Aires”, dijo Kicillof.

En servicios públicos, en la ciudad londinense, una familia tipo destina mensualmente $1.997 para los gastos de electricidad, gas, agua y recolección de residuos. En tanto, una familia porteña gasta en esos servicios sólo $271 (con ABL). Es decir, siete veces menos que en Londres.

El ministro también cuestionó el carácter "poco representativo de las canastas analizadas", y a modo de ejemplo citó la utilización del precio del queso brie y el de la mozzarella blanca para su elaboración, ya que ambos productos no forman parte del consumo promedio de las familias argentinas por tratarse de bienes de lujo.