Detenido por decapitación se tomó selfie con la cabeza de la víctima

Yassine Salhi, sospechoso por el atentado en Saint-Quentin-Fallavier, envió una foto con el cadáver hacia un número de teléfono estadounidense. Fue confirmado por fuentes cercanas a la investigación.
Sábado 27 de junio de 2015
El sospechoso de haber decapitado a un empresario antes de cometer un atentado, Yasin Salhi, envió un selfie junto a la cabeza de su víctima, indicaron este sábado fuentes cercanas al caso.

Detenido el viernes cuando intentaba provocar una explosión en una fábrica de gas industrial en la región de Lyon (centroeste de Francia, segunda ciudad del país) Salhi, de 35 años, continuaba siendo interrogado este sábado por los investigadores.

Éstos buscan determinar si hubo eventuales cómplices en el asesinato y decapitación de Hervé Cornara, un empresario de 54 años. La foto fue enviada a través de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp hacia un número de móvil canadiense, precisó una de estas fuentes.

La localización del contacto de Salhi no ha sido establecida, pudiendo ser este móvil un simple número de paso hacia otro destino, advirtió la misma.

Los investigadores se esforzarán para recrear el trayecto de esta foto para identificar a su destinatario, en Francia o en el exterior.

La autopsia de Cornara se realizó este sábado, con el objetivo en particular de verificar si el cádaver fue decapitado después de la muerte del mismo, quien era el patrón de Salhi, empleado en su empresa de transportes desde 2015. Los primeros resultados no arrojaron luz sobre este asunto

Al volante de camionetas de la empresa, Salhi se trasladaba con regularidad a la usina de gas del grupo estadounidense Air Products, en Saint-Quentin-Fallavier, donde es sospechoso de haber cometido un atentado después de realizar la exhibición macabra con la cabeza de su víctima. Los empleados lo conocían, por lo que pudo haber ingresado al lugar sin provocar desconfianza.

Precisamente, en esta fábrica fue encontrado el cadáver de Cornara.