¿Qué hacer si se tiene anorexia sexual?

Lunes 6 de julio de 2015
Si no has oído sobre la anorexia sexual, es un trastorno relacionado con un bajo interés de tener sexo. Es parte de los trastornos del deseo como la aversión al sexo. Ello lo padecen cuatro de cada diez mujeres y tres de cada diez hombres, según lo informa la Sociedad Médica Norteamericana. Aprende a identificar qué lo causa y cómo se puede solucionar.

Las causas de este rechazo a tener relaciones sexuales son físicas y psicológicas. Mayormente, suele tratarse de miedo a que el individuo sea rechazado por la pareja. Además, el paciente siente que no tienen ningún atractivo físico y, por lo tanto, presenta una baja autoestima. No es sólo que se prohíba a sí mismo comunicar que desea tener sexo, sino que se niega disfrutar del placer o de tener una relación amorosa. Asimismo, el cuerpo pierde sensibilidad y todo estímulo para excitarlo es traumático y repulsivo.

La anorexia sexual se relaciona con depresión, hipotiroidismo, trastornos obsesivos, o trastorno por estrés postraumático, violación, cirugías mamarias o de otra región corporal abuso de alcohol.

La conducta social de esta persona es de evitar todo tipo de contacto o acercamiento que dé oportunidad de tener sexo como acostarse más temprano, centrarse sólo en las relaciones con familiares o amistades.

Para dar solución, se recomienda descartar enfermedades como depresión, trastornos obsesivos, abuso de sustancias o drogas y otros problemas físicos que pueden ocasionar dolor en las relaciones sexuales.

Es importante evitar los pensamientos que intervienen en el momento íntimo de la pareja e impiden tener fantasías sexuales. Además, usar técnicas de relajación y respiración para tener control de la ansiedad. Para cambiar la imagen corporal, se recomienda practicar yoga, bioenergética, counseling corporal o psicoterapias vivenciales.

Es necesario tomar contacto con el propio cuerpo mediante caricias, masajes, baños con la pareja hasta lograr la sensación de plenitud y placer. Ello se debe de acompañar con bastante diálogo entre el hombre y la mujer.

Se indica a la persona afectada que realice un encuentro sexual sin contacto genital; es decir, sin coito. Cuando se sienta la paciente preparada, recién se incluirá la penetración.