Papa oficia misa en Quito ante miles de fieles

Miles de fieles recibieron este mediodía al papa Francisco en el parque Bicentenario, de Quito, donde oficia la segunda y última misa campal en su visita a Ecuador, que comenzó el pasado domingo.
Martes 7 de julio de 2015
Miles de fieles recibieron este mediodía al papa Francisco en el parque Bicentenario, de Quito, donde oficiará la segunda y última misa campal en su visita a Ecuador, que comenzó el pasado domingo.

El papa abandonó la sede de la Nunciatura pasadas las 8 hora local (10 en la Argentina) y en su recorrido hacia el parque Bicentenario, en el centro norte de Quito, donde antes funcionaba el aeropuerto internacional de la ciudad, fue vitoreado por cientos de personas.

En el parque Bicentenario, miles de personas esperaban al sumo pontífice y muchas de ellas pernoctaron en el lugar pese al intenso frío de la noche, acompañada de lluvia.

Antes de la misa, el Papa se reunió con los obispos en las instalaciones del parque y luego recorrió en el papamóvil la explanada donde están congregados los fieles.

Las autoridades declararon día feriado en la ciudad por la homilía, a la que se espera asista un millón de personas.

Decenas de miles de fervientes católicos en Ecuador acamparon en la noche desafiando el frío, el viento y la lluvia, esperando ansiosos la misa de hoy.

Miles de peregrinos de distintos puntos del país llegaban al Parque Bicentenario capitalino para esperar al Sumo Pontífice. Unas 800.000 personas ya estaban congregadas, muchos cantando y orando después de que la lluvia escampara y el sol asomara.

"Es alguien que ha cambiado la iglesia, ha cambiado el pensar de los jóvenes, atrae a la juventud. Por eso estamos esperando largas horas", dijo Verónica Calderón, una estudiante de 23 años que estaba acampando con sus compañeros en el parque. "No le ha dado miedo poner mano dura a los corruptos, a las personas que dañan a la Iglesia", destacó.

El Papa llegó a Ecuador justo cuando el país sufre protestas contra el Gobierno socialista de Rafael Correa, a quien sus opositores acusan de autoritarismo, y su polémico plan de aumentar impuestos.

La oposición suspendió las protestas durante la visita del Papa, que al llegar a suelo ecuatoriano exhortó al diálogo y a respetar las diferencias.

Francisco celebró ayer una misa en la ciudad costera de Guayaquil ante más de 800.000 personas, en una homilía que tuvo como eje el tema de la familia y su importancia para la sociedad, y luego almorzó con viejos amigos jesuitas. Más tarde volvió a Quito para reunirse con Correa.

La visita del Papa a Ecuador terminará mañana, cuando luego de visitar un hogar de ancianos y el santuario de El Quinche se dirija a Bolivia, su segunda parada en la gira latinoamericana.

En La Paz, la atención estará puesta en su salud dada la altitud de la ciudad y a que al Sumo Pontífice le falta parte de un pulmón. El viernes, finalmente, viajará a Paraguay, la última escala del viaje de Jorge Bergoglio a su continente natal.