Grecia pide a Europa un rescate completo de tres años

El FMI estimó hace unos días que hacen falta 52.000 millones para los tres próximos años, y eso sin computar el daño que han hecho el corralito y los controles de capital en el sistema financiero.
Martes 7 de julio de 2015
Grecia pedirá un tercer rescate. La solicitud se hará en las próximas horas. Será un programa completo de hasta tres años. Y el importe está en el aire, pero las fuentes consultadas explican que serán en torno a 50.000 millones. Grecia destila incertidumbre: Alexis Tsipras se presentó este martes en Bruselas sin la esperada petición, que habría facilitado las cosas y reducido el riesgo en sus bancos. Pero Bruselas ultima el diseño definitivo, con un programa que combina un plan a corto plazo —seis meses y 15.000 millones, con condiciones y medidas prioritarias para las necesidades financieras inmediatas de Grecia— y otro a medio y largo plazo. Tsipras debe aceptar las condiciones de los socios sobre la base de la oferta del 30 de junio si quiere evitar la salida del euro.

Grecia incumplió este martes las expectativas y llegó a Bruselas, al Eurogrupo y a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona sin la esperada petición de rescate. Los acreedores, tan duros otras veces, no pusieron mayores reparos: Bruselas asumió —a regañadientes, eso sí— que esa petición llegará en las próximas horas, y si es así los acreedores generarán la señal política necesaria para empezar a negociar ese programa y para que el BCE no desenchufe a los bancos de la financiación de emergencia, explicaron varias fuentes europeas y griegas. Atenas no quiso negociar en el Eurogrupo: reservó lo más sustancioso de la negociación para la cumbre de líderes. La canciller alemana, Angela Merkel, asumió que el final de la saga griega debe ser “cuestión de días, y no de semanas” si Atenas quiere eliminar todos los riesgos de accidente en la banca o incluso una salida del euro. Aunque casi todos los detalles del penúltimo capítulo de la crisis griega están por decidir.

Tsipras ganó el pasado domingo, en el controvertido referéndum sobre la propuesta europea, el respaldo político necesario en casa para no tener problemas con lo que se avecina. El primer ministro ha conseguido cerrar un consenso entre los grandes partidos griegos que minimiza la posibilidad de una crisis política. Ahora queda por saber qué quiere exactamente y, sobre todo, qué van a concederle los socios: qué condicionalidad tiene ese programa. Los socios, explicó uno de los ministros, no serán blandos.

Pese a que aún hay muchas incógnitas sin resolver, las fuentes consultadas han explicado que Grecia pedirá el citado tercer programa al mecanismo de rescate europeo (Mede) por un periodo de entre dos y tres años y “sobre la base de la propuesta presentada el pasado 30 de junio, con las adaptaciones necesarias tras el referéndum y para responder a las necesidades de liquidez de urgencia”, explicaron fuentes del Gobierno griego. En plata: Atenas quiere que el plazo sea el mínimo imprescindible, porque el programa de ayudas acarrea condiciones y continuos exámenes de las instituciones anteriormente conocidas como troika. Ese plazo es la pieza fundamental: los griegos quieren un préstamo de dos años, pero los socios prefieren tres. El importe no está claro: Grecia podría solicitar una cifra cerrada, pero lo normal es que los acreedores estimen las necesidades de financiación en las próximas semanas. Las fuentes consultadas apuntan a 50.000 millones. El FMI estimó hace unos días que hacen falta 52.000 millones para los tres próximos años, y eso sin computar el daño que han hecho el corralito y los controles de capital en el sistema financiero.

La reestructuración de deuda, en principio, no está incluida en la petición de Grecia. Pero es un elemento fundamental para Atenas, y los socios están dispuestos a ampliar plazos —y quizá a reducir intereses— en otoño. “Ese no es el asunto más urgente”, aseguró el ministro español de Economía, Luis de Guindos.

La propuesta del pasado 30 de junio incluía concesiones por parte de Grecia en el IVA, en las pensiones y en el gasto militar, aunque persistían ciertas diferencias con los acreedores. En esas áreas, Tsipras no está dispuesto a llegar más lejos. A cambio, las fuentes consultadas apuntan que el esfuerzo adicional podría llegar en el área de privatizaciones o con reformas en los mercados de productos y servicios, a la vista de que Atenas no quiere una reforma de pensiones más radical.

El paquete incluye un plan para lidiar con las necesidades financieras de Grecia en el cortísimo plazo —seis meses—, con la ayuda del BCE y tal vez desembolsos rápidos si Grecia consigue aprobar medidas concretas esta misma semana.