Papa no se sintió "ofendido" por el crucifijo de Evo

"Para mí no fue una ofensa", dijo Francisco en la conferencia de prensa que dio en el avión que lo llevó de regreso al Vaticano. “Es arte de protesta”, agregó.
Lunes 13 de julio de 2015
"Para mí no fue una ofensa", aseguró el Sumo Pontifice en una conferencia de prensa a bordo del avión que lo llevó a Roma, luego de intensa gira por Ecuador,Bolivia y Paraguay. Calificó al objeto como "arte de protesta".

El papa Francisco aseguró que el polémico “crucifijo” realizado sobre una hoz y un martillo que Evo Morales le regaló cuando llegó a Bolivia “no fue una ofensa”.

El Pontífice aseguró, en una conferencia de prensa a bordo del avión que lo llevó a Roma, que el presente es una pieza de “arte de protesta”.

En un primer momento, el Vaticano admitió haberse sorprendido al descubrir que el martillo y la hoz adornados con un Cristo crucificado fue de hecho diseñado por un sacerdote jesuita asesinado en 1980.

El Papa quedó perplejo cuando Morales, en una reunión el miércoles por la noche, le entregó en sus manos el inusual regalo. Al principio se pensaba que el presidente socialista había encargado ese diseño.

La combinación del crucifijo con el símbolo del comunismo, una doctrina bajo la cual muchos cristianos fueron perseguidos en el ex bloque soviético y aún siguen siéndolo en algunos países comunistas, desató la indignación de funcionarios católicos.

"El culmen de la soberbia es manipular a Dios al servicio de ideologías ateas", escribió el obispo español José Ignacio Munilla en Twitter, publicando una foto de Francisco recibiendo el regalo.

Otros funcionarios de la Iglesia y algunos políticos opositores bolivianos acusaron a Morales, el primer presidente indígena del país, de aprovechar la ocasión para exponer su ideología antiimperialista y provocar al Papa.

Por su parte, Francisco le bajó el tono a discusión y se mostró tolerante como siempre.