Sigue la corrupción en Brasil: operación Lava Jato

Lleva más de un año investigando una trama corrupta en la petrolera estatal con pérdidas de cerca de 2.000 millones de dólares, tiene ahora como objetivo a la esfera política del país.
Jueves 16 de julio de 2015
Continúa la corrupción en Brasil. La operación Lava Jato, que lleva más de un año investigando una trama corrupta en Petrobras, que ha hecho perder a la petrolera estatal cerca de 2.000 millones de dólares, tiene ahora como objetivo a la esfera política del país.

La operación ya ha devuelto 182 millones de dólares a los cofres públicos y ha detenido a una veintena de ejecutivos de grandes constructoras.

En una nueva fase de la operación, la policía brasileña y la justicia cumplieron 53 mandatos judiciales en siete estados brasileños para buscar e incautarse de documentos y bienes en las residencias de los políticos investigados, despachos de abogados y sedes de empresas públicas y privadas.

Entre los investigados está el ex presidente de la república y actual senador Fernando Collor de Mello. Fue el primer mandatario elegido en 1989 tras la transición democrática y que renunció a su cargo en 1992 por las acusaciones de corrupción que pesaban sobre su cabeza.

Los agentes federales se incautaron de tres coches de lujo —un Ferrari rojo, un Porsche negro y un Lamborghini plateado— y una maleta negra con documentos que podrían demostrar que el político está involucrado en la trama de sobornos de Petrobras.

La policía también estuvo en la sede de la cadena de televisión Gazeta, de la familia de Collor de Mello.

La fiscalía cree que el ex presidente recibió cerca de 6,3 millones de dólares entre 2010 y 2012 en sobornos para que facilitara los negocios de una subsidiaria de Petrobras, BR Distribuidora, con la constructora UTC.