La inseguridad segura

Viernes 31 de julio de 2015
En el Congreso Nacional hay resistencia en darle tratamiento a los sendos proyectos de ley que agravan las penas por muertes en hechos de tránsito. Esos proyectos convierten a esos mismos delitos en no excarcelables.

Los diputados y senadores se niegan a enviar a una unidad carcelaria a aquellos que corren picadas desenfrenadas en una avenida urbana, provocando una o mas muertes solo en cuestión de pocos segundos fatales.

Esta es una de las pocas situaciones sociales que no es acompañada con una mirada o un discurso contemplativos por parte del sector legislativo.

¿Es que acaso las muertes en incidentes de tránsito, no son fallecimientos en el marco de sistema de inseguridad, al fin y al cabo?

¿La vida de aquel que muere en un asalto a mano armada vale menos que la de aquel que pierde la vida por un conductor alcoholizado que maneja a 120
por hora?

¿No hay inseguridad ciudadana en materia vial?

Por otra parte, si en una picada pude morir una persona; en un cruce de barreras bajas pueden morir muchas.

¿Entonces cual es el motivo por el cual no es un delito cruzar con la barrara baja? ¿O eso también es solo imprudencia, impericia o negligencia?

No muy lejos de este ejemplo se encuentra la violación del semáforo. Basta con verificar los homicidios en la vía pública por conductores inadaptados para poder observar que en un porcentaje cercano al 50% se trató de un vehículo que cruzó con luz roja. Resulta muy evidente que la Policía de la Provincia de Buenos Aires no mira con buenos ojos la formación de las Policías municipales o locales.

En efecto, desde siempre el Ministerio de Seguridad Bonaerense ha establecido el monopolio de la seguridad en todo el territorio. Esto comprende las relaciones directas con las otras fuerzas de seguridad, con los fiscales, con los jueces, en especial del Conurbano donde se genera el índice delictivo mas alto del país, y el mas importante de Sudamérica luego de Río de Janeiro.

Los jefes policiales bonaerenses se sienten incómodos con la expectativa de tener que compartir su territorio.

Ese territorio no solo comprende la superficie de la provincia, sino además las relaciones constantes con la propia delincuencia.

Consecuentemente ambas Policías, la bonaerense, y las locales se miran con desconfianza, y con un claro matiz amenazante e intimidatorio.

Dr. Hugo Lopez Carribero (abogado penalista)