“Si siguen pensando que se mató van a tener que probarlo”

Manuel Romero Victorica afirmó que "es una prueba contundente, tan contundente es que el estudio cambia el marco de la investigación", al referirse a las tres pruebas de laboratorio realizadas en Salta.
Miércoles 16 de septiembre de 2015
Manuel Romero Victorica, uno de los abogados que representa a la querella en la causa por la muerte de Alberto Nisman, advirtió hoy que a partir de los resultados de la nueva pericia que confirmó que el arma que usó el fiscal deja rastros de pólvora "quien siga pensando que se suicidó, va a tener que probarlo".

En tanto, la Prefectura Naval determinó que ninguno de sus efectivos cometió "falta en el orden administrativo disciplinario" en el contexto del hallazgo del cadáver de Nisman y la preservación de la escena de la muerte, en enero pasado.

El abogado Romero Victorica afirmó que "es una prueba contundente, tan contundente es que el estudio cambia el marco de la investigación", al referirse a las tres pruebas de laboratorio realizadas en el Centro de Información de Fiscales en Salta.

El letrado, uno de los contratados por la jueza Sandra Arroyo Salgado -ex esposa del fiscal- para representar a sus hijas en la causa que investiga la muerte de Nisman insistió en que estas pruebas "se complementan" con las realizadas a las manos del funcionario muerto de un balazo en la cabeza, en las que no se encontraron restos de pólvora.

"Esto quiere decir que Nisman no utilizó esa arma, entonces no podemos estar ante la posición que se suicidó. Estamos frente a un homicidio", enfatizó Romero Victorica.

Y desafió: "Ahora quien siga pensando que se suicidó va a tener que probarlo".

En declaraciones a radio Continental, el abogado consideró que la fiscal Viviana Fein -enfrentada con Arroyo Salgado y ratificada por la Corte Suprema al frente de la causa- "no le da a esta prueba contundente del valor que tiene" porque "cree que no se pueden recrear las condiciones reales" de la muerte Nisman al realizarlas.

En ese punto destacó justamente que "las condiciones no se pueden reproducir exactamente porque la situación que se vivió en el baño de Nisman es irrepetible".

Y cuestionó que Fein plantee que la sangre que el fiscal tenía en la mano haya lavado la pólvora, al indicar que en las fotos que circularon del cadáver "se ve que las manos de Nisman no estaban empapadas en sangre".

Ayer la Corte ratificó a Fein al frente de la investigación y de esta forma rechazó por inadmisible un recurso de queja presentado por la querella donde señalaba "falta de objetividad e interés manifiesto" de la fiscal Fein en la causa.

Por su lado, la Prefectura Naval estableció que ninguno de sus agentes cometió "falta en el orden administrativo disciplinario" cuando se halló el cuerpo de Nisman ni en la preservación de la escena de la muerte.

Una disposición del director de Personal de la fuerza, prefecto general Pedro Tuhay, resolvió "sobreseer total y definitivamente las presentes actuaciones administrativas, toda vez que de lo actuado no surge responsabilidad administrativo disciplinaria imputable al personal de la Institución".

El documento fue remitido a la fiscal Fein, quien ya lo incorporó al expediente.

En ese sumario se investigó la conducta del jefe del Servicio de Puerto Madero (donde vivía Nisman), Horacio Nicolás Aranda, así como de los oficiales Walter Alegre, Samanta Miranda, Artemio Ramos y Guillermo Cochi.

La decisión avaló la conducta de Aranda, que ordenó a Miranda que se colocara "como consigna en el pasillo que comunicaba con el dormitorio principal a los fines de que no ingresaran al mismo y preservar el lugar", y de Ramos, apostado "en la puerta del baño para resguardo del lugar".

Cochi, por su parte, "dispuso el vallado del frente de la torre, supervisó el accionar del personal propio y apostó un consigna junto al rodado particular del doctor Nisman".

"No se ha observado ni se ha tomado conocimiento de irregularidades o anomalías en el desempeño del personal propio en la fecha indicada (...), no se ha comprobado falta en el orden administrativo-disciplinario imputable a personal de la institución", sostiene la documentación.