Argentina y Uruguay, con dos objetivos distintos en el mundial

Los Pumas buscan esperanzados dar la sorpresa y alcanzar su segunda semifinal, mientras que Los Teros sólo quieren disfrutar y aprender.
Jueves 17 de septiembre de 2015
Argentina y Uruguay, los dos representantes latinoamericanos en el Mundial de rugby, acuden a la cita que comienza el viernes, con dos objetivos diferentes.

Los Pumas buscan esperanzados dar la sorpresa y alcanzar su segunda semifinal, mientras que Los Teros quieren disfrutar y aprender.

Argentina, que siempre ha participado en los Mundiales en sus ocho ediciones, alcanzó las semifinales en 2007, donde terminó en tercer lugar, mientras que en 2011 cayó en cuartos de final ante la selección local y futura campeona, Nueva Zelanda.

El hecho de contar con mayor experiencia, por el roce que le da su participación en el Rugby Championship, el torneo de las Cuatro Naciones del Hemisferio Sur, desde 2012, donde ganó en 2014 a Australia y este año a Sudáfrica en Durban, le hace llegar con cierto optimismo.

Además, en este Mundial, el calendario fue benévolo en el cruce de cuartos con Argentina.

Si se cumplen los pronósticos, los Pumas terminarían segundos del Grupo C, detrás de Nueva Zelanda, en una llave en la que también está Tonga, Georgia y Namibia, y le correspondería en cuartos jugar con el primero del D, probablemente Irlanda.

En el Grupo D, Irlanda, campeón de las dos últimas ediciones del Seis Naciones, parece ligeramente favorito, frente a una Francia moribunda en los últimos cuatro años, desde que fue finalista en el Mundial de 2011, en los que ha sumado 21 derrotas, 2 empates y 16 victorias.

El panorama, con la progresión de Argentina en los últimos años, es prometedor.

"Llego contento, porque pudimos hacer lo que teníamos establecido. Se cumplieron todos los objetivos, con una preparación como la queríamos. En los papeles no somos favoritos, pero venimos acá con la idea de hacer un gran Mundial", afirmó el seleccionador argentino Daniel Hourcade a su llegada a Inglaterra.

El Mundial de Inglaterra servirá de despedida a muchos de los componente de una gran generación de jugadores formada por Marcos Ayerza, Juan Martín Fernández Lobbe, Horacio Agulla, Agustín Creevy, Marcelo Bosch, Juan Martín Hernández y Juan Manuel Leguizamón.

Uruguay, más modesto

Las aspiraciones de Uruguay son mucho más modestas. Con solo cuatro jugadores profesionales entre los 31 de su plantel, tiene complicado lograr una victoria como hizo en sus dos anteriores participaciones en Mundiales, como cuando ganó a España en 1999 y a Georgia en 2003.

El hecho de haber caído en el Grupo de la Muerte, con Inglaterra, Gales, Australia y Fiyi, los cuatro en el Top 10 del ránking mundial, hace que sus aspiraciones se limiten a disfrutar y aprender.

"Cuando el rival es muy fuerte tenés que hacer lo mismo, dar el 100%. Si uno se entrega por adelantado es fallarse a uno mismo y al otro", señaló Pablo Lemoine, el técnico de Los Teros.

Su clasificación al Mundial sirvió al menos para que el rugby se haya hecho un poco más popular en Uruguay, con programas en las escuelas para introducir a los niños en este deporte y el país pendiente de sus resultados, aunque sigue estando lejos del fútbol y del básquetbol.

"El Mundial puede influir en que este deporte llegue a hacerse un poco más popular. Es un país chico y el fútbol y el básquetbol, sobre todo el fútbol, predominan. Se está tratando de llegar a más gente, a colegios. Competir con esos deportes es difícil", afirmó a la AFP uno de los cuatro profesionales del equipo, Agustín Ormaechea.

"Va a crecer pero es lento y difícil", añadió el medioscrum del Stade Montois francés. La primera piedra puede llegar con su participación en el Mundial.