Francisco se sumerge en el interior y exalta a su iglesia

Lunes 21 de septiembre de 2015
El papa Francisco dedicó su jornada de este lunes a la provincia cubana, al visitar las ciudades de Holguín y Santiago de Cuba, en una jornada en la que hizo una exaltación de la iglesia católica de este país, que por décadas fue oficialmente ateo.

"Sé con qué esfuerzo y sacrificio la Iglesia en Cuba trabaja para llevar a todos, aún en los sitios más apartados, la presencia de Cristo", dijo el papa argentino en una misa campal en la Plaza de la Revolución Calixto García de Holguín.

Francisco elogió especialmente, en presencia del presidente Raúl Castro, las "llamadas 'casas de misión', ante la escasez de templos y de sacerdotes, que permiten a tantas personas poder tener su espacio de oración, de escucha de la Palabra (de Dios), de catequesis y de vida en comunidad".

En esta isla de mestizaje y sincretismo religioso (cristianismo y cultos africanos), Fidel Castro impuso el ateísmo en la Constitución, pero en 1992 Cuba pasó a ser país laico y ya no hay discriminación contra los creyentes.

Tras estar enfrentada al gobierno comunista por la revolución de 1959, en los últimos años la Iglesia ha recuperado espacio en la sociedad cubana y se convirtió en interlocutor privilegiado del gobierno de Raúl Castro, quien sucedió a su hermano enfermo Fidel en 2006.

Sin embargo, en Cuba todavía la mitad de los curas católicos son extranjeros y escasean los templos.

Bajo un calor sofocante, el papa subió en automóvil a la cima de la Loma de la Cruz, para desde allí bendecir a Holguín.

En la colina de 260 metros de altura está ubicada una cruz de cinco metros, erigida en 1790.


"¡Que el Espíritu Santo descienda sobre todos ustedes y sobre toda la ciudad!", rogó el papa argentino, invocando protección para "las familias, los niños y los jóvenes, los enfermos y de todos los que sufren".

Holguín es también la región de la isla en donde desembarcó Cristóbal Colón en 1492, y fue en una bahía de esa provincia donde supuestamente apareció en 1612 la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre.

En la tarde, Francisco voló a Santiago. En esa ciudad, cuna de la revolución cubana, fue recibido por el presidente del parlamento cubano, Esteban Lazo, mientras una muchedumbre lo vitoreaba y un coro infantil entonaba canciones religiosas.

En Santiago de Cuba, el pontífice oficiará el martes una misa en el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona nacional, antes de emprender viaje a Washington, segunda etapa de esta gira de ocho días.

El papa, que medió secretamente para facilitar el restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, enemigos durante la Guerra Fría, es reconocido por los cubanos como la figura que puede acelerar aún más el acercamiento.

"Francisco es el misionero que ahora va para Estados Unidos y quiere unificar a los dos pueblos", declaró Carlos Berejano, de la provincia de Granma, vecina de Holguín.

Santiago, ubicada 900 km al este de La Habana, es la segunda ciudad de Cuba y la única "Ciudad Héroe" de la isla, pues fue en ella donde comenzó la lucha de la revolución que llevó al poder a Fidel Castro en 1959.

Allí, el pontífice debe reunirse este mismo lunes con los obispos en el santuario de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, muy venerada incluso más allá de los católicos.

Francisco llegó a Cuba el sábado por la tarde. El domingo, ante unas 200.000 personas, ofició una misa en la Plaza de la Revolución de La Habana y posteriormente se reunió en privado con el líder Fidel Castro, a quien visitó en su residencia, y con su hermano, el presidente Raúl Castro, con quien se encontró en la sede del gobierno.

La reunión con el líder de la revolución, que condujo el país durante medio siglo (1959-2006), fue discreta, como la que sostuvo con él Benedicto XVI en 2012. Se trató de "un encuentro muy familiar, muy informal" en el que abordaron temas mundiales, en especial sobre medio ambiente, según el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi.