Somos lo mejor y también lo peor

Viernes 2 de octubre de 2015
Semana para el recuerdo y olvido. Así somos. Nos podemos bandear de un rincón a otro sin medias tintas.

Deberíamos estar orgullosos de ser la selección número uno del ranking FIFA (ratificado esta semana), pero estamos preocupados porque las canchas argentinas no tienen protección para los jugadores. Nos cansamos de exportar materia prima, pero no la cuidamos, en fin...

Deberíamos festejar el hecho de tener tres equipos entre los mejores ocho de la Copa Sudamericana, y estamos penando porque no tenemos fechas para jugar los partidos pendientes, mientras se dirime quien se queda con el codiciado sillón que supiera calentar Don Julio. Así estamos...

Tevez sacó pasaporte de ídolo eterno y el ya eternizado Riquelme aparece para pegarle, tal vez, en el momento menos indicado. A propósito, cada vez que Román abre la boca, hace temblar a La Boca y eso que no pisa la Bombonera, que sino... Mientras tanto, el Campeonato local está a la vuelta de la esquina y las elecciones Xeneizes, también. Nada poco, para el club más politizado del país.

River fue a la altura y si bien logró pasar a cuartos, se trajo de Quito varias preocupaciones, entre ellas el hombro maltrecho de Alario, quien dejó de ser una apuesta para ser una de las cartas ganadoras del equipo del Muñeco.

Chapecoense no parece ser el más duro de los posibles rivales, pero el viaje a Florianópolis no debe ser tomado tan sólo como un trámite. Evidentemente, la paz obtenida tras los títulos logrados, le dan un margen importante pero el adiós tempranero al campeonato local, le frunce el ceño, al menos, un poquito.

Independiente debería sonreír bastante más de lo que lo hace. Cambió su cara, pierde poco, sigue adelante en la Copa y el club se muestra bastante más ordenado. Sin embargo, las imágenes de la entrega del poder Barra brava de Bebote y compañía, abren una ventana que dice "Danger" bien grande. Por ahora, reina la paz...

Por último, Huracán. El menos candidato de todos, pasó con comodidad a los cuartos de final de la Sudamericana. La llegada de Eduardo Domínguez es, sin dudas, la mejor incorporación. Cambió la derrota constante por la costumbre a la victoria compulsiva. La otra cara del Globo está en el Torneo local. Si bien Chicago y Crucero parecen condenados al descenso, los de Parque Patricios aún no tienen el boleto definitivo para quedarse en Primera y eso sigue siendo preocupante.

El párrafo final es para Lanús, el irregular equipo de Barros Schelotto que quedó afuera por obra y arte de los uruguayos de Defensor Sporting. Una pena... La misma que sentimos porque Messi nos deja por un par de meses. Será un buen momento para demostrar que la Selección no sólo depende de él. Justo la Pulga, quien puede ser el mejor para casi todos y el peor para algunos otros. Como los argentinos.

*José Manuel Fernández es Periodista Deportivo en Canal 26