Fiscal del caso Julieta dijo que Mansilla admitió ser violento

Carlos Adrián Arribas lo escuchó en calidad de "imputado" y pidió pruebas de ADN a raíz de rasguños que detectó en sus brazos y pelos hallados en la mano de la víctima mortal.
Martes 13 de octubre de 2015
Marcos Andrés Mansilla, acusado por el asesinato a golpes de su novia Julieta Mena en el partido bonaerense de Ramos Mejía, negó hoy haber cometido el crimen y dijo que cuando llegó a su casa la encontró muerta, "se asustó y se fue corriendo".

El joven de 27 años, quien fue detenido ayer por el crimen cometido el domingo a la madrugada, declaró ante el fiscal de La Matanza Carlos Adrián Arribas, quien lo escuchó en calidad de "imputado" y pidió pruebas de ADN a raíz de rasguños que detectó en sus brazos y pelos hallados en la mano de la víctima mortal.

El fiscal, que pidió la detención por "homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género", dijo a Canal 26 que Mansilla declaró que "encontró a Julieta en la casa, ya fallecida. Se asustó y salió corriendo. Se ubica en el escenario de la muerte pero niega haberla golpeado o matado".

Arribas manifestó que el imputado expresó no haber llamado al número de emergencia policial 911, porque "se asustó".

En el marco del interrogatorio, reflejado en 12 hojas del expediente, Mansilla afirmó que "con Julieta habían tenido un episodio anterior de violencia", pero negó que el ataque se hubiera repetido cuando fue perpetrado el crimen. “Admitió que en alguna oportunidad la zamarreó y en otra la empujó”, dijo en el programa “26 Directo”.

Arribas expresó que el imputado dijo haber tenido una condena de tres años y medio de prisión por un robo y sostuvo que "reconoció tener problemas con la droga, pues consume cocaína en forma diaria".

Mansilla declaró ante el fiscal por el término de dos horas tras una entrevista con su abogado, quien le aconsejó que no brindara testimonio, pese a lo cual insistió en dar su versión de los hechos.

El fiscal Arribas señaló que cuando Mansilla fue sometido a un reconocimiento médico surgió que "tiene esquimosis, lesiones en los puños y rasguños en sus brazos".

Cuando el fiscal le preguntó sobre esas lesiones, Mansilla dijo que "se peleó ayer en la zona de Liniers, con unos travestis, y ubicó la zona del supuesto hecho".

Arribas solicitó pruebas de ADN, ya que en la "víctima se encontraron pelos en la mano".

El fiscal confirmó que "se recolectaron todas las pruebas y testimonios" en la vivienda.

El abogado de la familia, Julio Torrada, aseguró que Mansilla "trató de modificar y borrar evidencia en la escena del crimen, pero hay pruebas que sí estuvo ahí, es irrefutable" y expresó que "miente cien por ciento en su declaración, está plagada de contradicciones".

"El fiscal habla de homicidio doblemente calificado por alevosía y femicidio" contra Mansilla, afirmó Torrada, y sostuvo que "ni siquiera tiene coartada. Las manos de Mansilla son la clara comprobación que la molió a palos". La madre de la joven, de nombre Marcela, manifestó al mismo canal que "la relación entre ellos era tortuosa, había celos, idas y venidas. Era una persecución" y sostuvo que "en una oportunidad le encontré un moretón en el brazo y el dije que si encontraba otro, lo denunciaría a él e iría preso porque tiene antecedentes. Ella afirmó que si él iba preso, ella se moría".

Un primo de Mansilla, que se identificó como Diego, dijo en declaraciones al mismo medio de comunicación que "cuando me avisaron que él había vuelto, no dudamos en entregarlo a la policía".

"Le hablamos y le hablamos, él dijo que se fue y cuando volvió encontró a Julieta en el baño y se fue. Obvio que nadie el creyó. Nunca dudamos en entregarlo", manifestó.

Julieta Mena, de 23 años, fue asesinada a golpes y su cuerpo fue hallado el domingo a la madrugada en una vivienda ubicada en la calle Pasco al 200 de Ramos Mejía, donde su novio vivía en una casa en el fondo del mismo predio, junto a su hermana y el marido.

La autopsia reveló que la joven murió por los golpes que recibió en diferentes partes del cuerpo, que le provocaron el estallido del hígado y los riñones.