Muerte de bebé en Ostende: el padre libre y apuntan a la madre

Se trata de Claudia Ayala, de 22 años, quien este lunes había sido aprehendida, al igual que el padre del menor, Leonardo Aguilera, de 30 años.
Martes 20 de octubre de 2015
La investigación por el crimen del nene de dos años hallado este lunes sin vida en un descampado de la localidad bonaerense de Ostende tuvo en las últimas horas un nuevo giro al apuntar ahora las sospechas a la madre, al tiempo que recuperaba su libertad el padre de la víctima.

Se trata de Claudia Ayala, de 22 años, quien este lunes había sido aprehendida, al igual que el padre del menor, Leonardo Aguilera, de 30 años, en el marco de la investigación por el crimen del pequeño Benjamín.

La mujer habría declarado que el padre del chico es alcohólico y que tras darle una paliza al menor él provocó su muerte, para luego arrojar el cuerpo al descampado.

Tras la declaración de Ayala, la investigación apuntó en forma inicial contra el padre de la víctima.

De todas maneras, las contradicciones que habría tenido la mujer en su declaración dejaron abierta la puerta a un nuevo giro en la investigación, con la mira puesta en la madre.

Una versión sin confirmar que circuló este martes fue que la mujer incluso se habría confesado autora del hecho.

Por su parte, el fiscal de la causa, Juan Pablo Calderón, decidió este martes dejar en libertad al padre de la víctima, al demostrar Aguilera que no estuvo en Ostende en el horario que se produjo la muerte del menor.

Para la liberación de Aguilera resultó clave el testimonio de un remisero.

"El viajó a Maipú con tres hijos que tiene con la señora y después se fue a Guido. No creo que sea él", dijo el remisero en declaraciones a la prensa.

Además, el fiscal tuvo en cuenta el testimonio de testigos que habrían asegurado que la mujer solía golpear a su hijo.

Calderón tenía previsto volver a indagar a la madre de la víctima, para así definir su situación procesal.

Ahora, la madre sería imputada por el delito de "homicidio agravado".

En tanto, la autopsia reveló que la muerte del menor habría sido por asfixia.

Esto coincidiría con la versión que el menor murió porque le taparon la boca para que dejara de llorar y terminó asfixiado.

Asimismo, los médicos forenses determinaron que el horario de la muerte habría sido cerca de las siete de la tarde del domingo, cerca de 12 antes del momento en que fue encontrado.

Este lunes, un hombre que caminaba por el lugar fue quien encontró el cuerpo del niño tirado en el descampado y dio inmediato avisto a la Policía.

El cuerpo del niño estaba prácticamente desmembrado, con lesiones en el rostro, además de cortes profundos en la garganta y brazos, al parecer producto del ataque de animales callejeros.