Qué cosas nunca deberías tolerar en tu matrimonio

Viernes 23 de octubre de 2015

El amor no siempre es incondicional. Por eso debes tener en cuenta que casarse no es como formar una familia de telenovelas, en la vida real existen cosas que no podemos aceptar dentro de un matrimonio. Es por esto que te mostramos algunas conductas que si las estás viviendo es importante
que busques ayuda.

1. Desdén: John Gottman, uno de los mayores expertos en el área estudios sobre matrimonios y familias, puede predecir si una pareja se va a divorciar o no con un 91% de efectividad. Cuando Gottman observa a una pareja, uno de los principales errores de comunicación que ve es el desdén. Esto abarca“sarcasmo, cinismo, insultos, poner los ojos en blanco, desprecio, mofa y humor agresivo”. Básicamente, es reaccionar con asco a tu pareja. Si muestras desdén por tu cónyuge, los problemas no se resuelven y la autoestima de tu esposo o esposa queda destruida”.

2. Contenidos sexualmente explícitos: La pornografía tiene un efecto poderoso sobre la vida y las relaciones de la gente. De hecho, los científicos descubrieron que literalmente te altera el cerebro. En cuanto al amor y al sexo,Fight the New Drug explica, “en uno de los estudios más completos que se hicieron sobre la pornografía, los investigadores descubrieron que tras ser expuestos a contenidos sexuales blandos, tanto hombres como mujeres se sentían menos felices con el aspecto, la disposición a intentar nuevas formas de tener sexo y el desempeño sexual de su pareja. Incluso una sola exposición a la pornografía puede hacer que una persona se sienta menos enamorada de su media naranja”.

3. Falta de priorización: Las enfermedades, los hijos y la carrera suelen tener prioridad, pero no siempre los cónyuges deberían quedar para lo último. Si tu cónyuge anda siempre prestándole a atención a todos y a todo menos a ti, es un problema. Ignorar a tu pareja es algo real y es un asesino silencioso de relaciones. Nuestro sitio suele recibir e-mails de personas que se sienten abandonadas por sus maridos o esposas. Sus historias son de romper el corazón. Los cónyuges deben asegurarse de que las necesidades del otro estén cubiertas.

4. Vicios: Un “vicio” es cualquier conducta inmoral. ¿Tu cónyuge miente? ¿Es infiel? ¿Roba? ¿Infringe la ley? Su mala conducta no sólo afecta su vida, sino también la tuya. Si lo demandan, va a la cárcel o cae en bancarrota por sus acciones, eso te seguirá adonde quiera que vayas.

5. Ira: Hay una diferencia enorme entre el enojo y la ira. Obviamente, cualquier pareja se enoja o fastidia de vez en cuando. Pero la ira es completamente diferente y mucho más intensa. Si tu cónyuge explota con una furia y un odio incontrolables, no es algo normal ni sano.
Lynne Namka, psicóloga especializada en el tema, advierte, “no seas lo suficientemente tonto para pensar que puedes cambiar las conductas del otro cuando se enoja. Después de todo, ese otro tuvo muchos años de práctica antes de conocerte. Los mecanismos para lidiar con el enojo están en lo profundo de la psiquis y no cambian a menos que la persona se comprometa en serio a mejorar”.

6. Infidelidad: La infidelidad nunca es aceptable. Un matrimonio fuerte y sano exige una fidelidad absoluta. Los escritores Joy y Gary Lundberg explican en su artículo“10 ways you are being unfaithful to your spouse and don’t even know it”que la infidelidad también es flirtear con compañeros de trabajar, confiarse a alguien del sexo opuesto, hablar de forma negativa sobre tu cónyuge, pasar tiempo con alguien del sexo opuesto, vestirse para atraer a alguien que no sea tu cónyuge y negarse a tener sexo como forma de castigo.

7. Violencia: La violencia física, verbal y emocional nunca es aceptable en un matrimonio. Si tu cónyuge te pega, degrada o humilla, busca ayuda. Incluso si ya están casados, nunca te debería obligar a tener sexo contra tu voluntad.

8. La violencia física grave probablemente sea más prominente de lo que piensas. Según losCentros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU., “Casi una de cada cuatro mujeres (22,3%) y uno de cada siete hombres (14%) de dieciocho años o más en EE.UU. han sido víctimas de violencia física grave causada por sus parejas durante su vida”. Si no tienes problemas, hay una buena chance de que alguien cerca de ti lo esté.

Si estás en peligro o conoces a alguien que lo esté en EE.UU., existen organizaciones preparadas y dispuestas a ayudar como la National Domestic Violence Hotline. Si pasas por alguno de estos problemas, no pierdas la esperanza, pero busca ayuda inmediatamente.

Busca a un consejero o líder espiritual con quien puedas hablar y tomar las medidas necesarias para salvar tu matrimonio o escapar de una situación dañina. (Fuente: whatthegirl.com).