El sínodo de obispos aprobó documento sobre la familia

El texto es el resultado de tres semanas de debates. Entre otros puntos, propone "la integración" en la Iglesia de los divorciados que se vuelven a casar, tras el examen de "cada caso"
Sábado 24 de octubre de 2015
Al cabo de un extenso debate, finalizó el sínodo que analizó un texto referido a la familia. Los 270 obispos que participaron escucharon primero el contenido del documento con las modificaciones que se introdujeron en los últimos días antes de la votación.

El texto fue aprobado por una amplia mayoría. Necesitaba al menos del apoyo de dos tercios de los padres sinodales para prosperar.

Con 94 párrafos, el documento propone "la integración" en la Iglesia de los divorciados que se vuelven a casar, tras el examen de "cada caso".

El texto, cuyos dos párrafos difíciles obtuvieron un consenso menor, fue entregado al papa Francisco, quien lo hizo público inmediatamente.

"Mientras seguía los trabajos del siìnodo, me he preguntado: ¿Queì significaraì para la Iglesia concluir este Siìnodo dedicado a la familia? Ciertamente no significa haber concluido con todos los temas inherentes a la familia, sino que ha tratado de iluminarlos con la luz del Evangelio, de la tradición y de la historia milenaria de la Iglesia, infundiendo en ellos el gozo de la esperanza sin caer en la cómoda repetición de lo que es indiscutible o ya se ha dicho", dijo Francisco en el discurso de cierre.

"El primer deber de la Iglesia no es el de distribuir condenas o anatemas, sino el de proclamar la misericordia de Dios, de llamar a la conversión y de conducir a todos los hombres a la salvación del Señor", agregó.

Por su parte, Francisco resaltó que "los verdaderos defensores de la doctrina no son los que defienden la letra sino el espíritu". "Esto no significa en modo alguno disminuir la importancia de las foìrmulas, de las leyes y de los mandamientos divinos, sino exaltar la grandeza del verdadero Dios que no nos trata seguìn nuestros meìritos, ni tampoco conforme a nuestras obras", aclaró.

Durante su discurso de cierre de sínodo, el Papa remarcó que la Iglesia no debe excluir a aquellos pecadores con arrepentimiento. "La Iglesia es Iglesia de los pobres de espíritu y de los pecadores en busca de perdón, y no sólo de los justos y de los santos".

El Sumo Pontífice sostuvo que el verdadero artífice del sínodo fue "el Espíritu Santo". "Para todos nosotros, la palabra «familia» no suena lo mismo que antes, hasta el punto que en ella encontramos la siìntesis de su vocacioìn y el significado de todo el camino sinodal", indicó.