¿Qué debe ocurrir para que haya una segunda vuelta?

El ballotage es un invento francés que se remonta a 1852 y apunta a que el candidato electo reúna una legitimidad contundente del electorado. En Argentina, en la reforma de 1994, se incorporó.
Domingo 25 de octubre de 2015
En las elecciones del domingo se define el próximo presidente de la Republica Argentina. Si después del recuento de los votos ninguno de los candidatos supera el 45% de los votos o llega al 40% y aventaja al segundo por al menos diez puntos, se realizará un ballotage entre el primero y el segundo más votado.

Si esto ocurriese, se realizaría el 22 de noviembre, respetando el plazo máximo de 30 días que establece la Carta Magna.

El ballotage es un invento francés que se remonta a 1852 y apunta a que el candidato electo reúna una legitimidad contundente del electorado. En Argentina, desde la reforma constitucional de 1994, se incorporo dicho mecanismo como resultado del Pacto de Olivos que firmaron Carlos Menem y Raúl Alfonsín.

Curiosamente, Menem fue el primero en desertar desde que se puso en vigencia el ballotage cuando en el 2003, aventajó en la primera vuelta a Néstor Kirchner por poco más de dos puntos, por lo que estuvo lejos de cumplir los requisitos para ganar. Cuatro días después de la fecha prevista para realizar la segunda vuelta anunció que se bajaba de la competencia alegando un complot electoral. Así, asumió Kirchner al poder.