Alertan sobre baja de la fecundidad y el envejecimiento

Así lo señala un informe elaborado basado en datos del INDEC.
Miércoles 28 de octubre de 2015
La tasa de fecundidad en la Argentina cayó en forma abrupta en los últimos años y se encuentra por debajo del nivel de reposición, estimado en 2,11 hijos por mujer, con riesgo de envejecimiento poblacional, un fenómeno que ya preocupa a las autoridades de los países centrales.

Así lo señala un informe elaborado por el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), basado en datos del INDEC, que emparenta a ese dato nacional con lo que ocurre a nivel mundial.

De acuerdo con el trabajo difundido, "el número de hijos por mujer a nivel mundial se redujo de 5,02 a 2,55 en promedio, lo que da cuenta de una importante tendencia a la baja de la fecundidad femenina, que se ha venido agudizado en los últimos años, y se manifiesta en envejecimiento poblacional".

Argentina se ubica junto a Uruguay y Chile entre los países con más baja natalidad de Latinoamérica, aunque por encima de los niveles presentados por ejemplo, por Brasil, Chile y Uruguay.

De acuerdo con el instituto CEPAL, en 2013 la Argentina presentaba una tasa de natalidad del 2,18, aunque en 2015 se estima que ya se encontraba por debajo del 2,11 clave para que la población no envejezca.

La población de la provincia de Buenos Aires, la más populosa, ya era de 1,9, mientras en el ámbito porteño de reduce a 1,57.

La baja de la natalidad se da en un mundo en el que muchas mujeres con alta educación apelan a la maternidad tardía por exigencias de formación y trabajo, y la paternidad también es considerada en el medio de restricciones económicas.

En tanto, las autoridades se plantean el desafío de resolver el sustento de los sistemas previsionales, ante el crecimiento proporcional de la población envejecida, con el aporte de los
avances científicos en la salud, que promueven la longevidad.

Según el informe de la UADE, "el problema del envejecimiento poblacional saca a la luz problemas subyacentes como la llamada doble insatisfacción" en cuanto a que las mujeres de menores recursos tienen más hijos y las de más recursos menos.

En ese sentido se sostiene que "las mujeres de sectores medios, más educadas y laboralmente activas, encuentran dificultades para conciliar vida familiar y laboral en un contexto de insuficientes servicios de cuidado infantil de calidad, sean públicos o privados".

Se indica que "la maternidad tardía lleva a su vez una mayor carga para las mujeres, que deben cuidar a sus hijos y a sus padres ancianos. En períodos con maternidad más temprana, los padres ayudaban a sus hijos en el cuidado familiar, lo que facilitaba tener familias más numerosas".