Fue detenida por difundir un vídeo sexual de la ex de su novio

Viernes 6 de noviembre de 2015

Un ataque de celos podría llevar a una mujer española a pasar (hasta) cinco años en la cárcel, después de que la Policía Nacional le haya detenido por difundir a través de WhatsApp, Youtube y otras redes sociales un vídeo sexual de una mujer, expareja del actual novio de la arrestada.

Ella lo encontró en el teléfono móvil del chico y movida por los celos, se lo envió a su dispositivo y también empezó a difundirlo vía internet desde los perfiles públicos de su compañero sentimental. Así hasta que el pasado día 29 de octubre, agentes de la Comisaría Local de Policía de Gijón, en colaboración del equipo encargado del caso -el Grupo de Investigación de delitos Tecnológicos (GIT) de la Brigada de Policía Judicial de Valladolid-, procedieron a su arresto.

La mujer, de la que no se han hecho públicas ni iniciales ni edad, está acusada de un delito de descubrimiento y revelación de secretos, castigado en el Código Penal con penas de prisión de dos a cinco años de prisión.

En agosto. La investigación se inició en el mes de agosto, que fue cuando la víctima tuvo noticia de que su vídeo sexual -«de carácter muy íntimo», tal como detallaron fuentes policiales a este diario- se estaba difundiendo a través de la aplicación de mensajería móvil WhatsApp y otras redes sociales, incluida Youtube.

En la denuncia que presentó en la Comisaría de Las Delicias, la mujer explicó que ese vídeo era suyo, que lo había grabado ella voluntariamente, pero que solo se lo había mandado a un hombre con el que había estado saliendo, cuando aún eran pareja.

Una vez que la Policía pudo constatar la existencia del vídeo y que había sido subido a internet a través de los perfiles del exnovio, el siguiente paso que dieron los agentes encargados del caso fue arrestar a este hombre. La Policía le imputó igualmente un delito de descubrimiento y revelación de secretos. Admitió haber recibido la grabación, pero negó de forma tajante haberlo difundido.

La novia. Por ello, continuó la investigación y las pesquisas del GIT se centraron rápidamente en la novia de este hombre, ya que ella sí tenía acceso al teléfono de su pareja y porque ella misma iba contando por ahí a sus amigos que había difundido ese vídeo sexual de la ex de su novio.