Todos ríen con las insólitas historias de los "mala suerte"

Son una banda de malvivientes que cometen escraches, arrebatos y hasta toma de rehenes en San Juan. Una vez terminaron presos por robar salamines. En otra uno se quedó dormido delinquiendo.
Miércoles 11 de noviembre de 2015
Son "famosos” en la provincia de San Juan por haber cometido algunos de los robos más violentos y también los errores más insólitos. Desde terminar presos por robar salamines hasta la muerte de un policía en el año 2000.

Según publica el diario puntano “Tiempo”, los "Mala Suerte” Flores ya son bien conocidos por la policía que no deja de sorprenderse por las peripecias de esta familia de delincuentes, que protagonizan frecuentemente los titulares de diarios.

Según informaron desde la policía la banda de los "Mala Suerte” es oriunda del barrio Teniente Silva, en Rawson y está integrada por tres hermanos y su padre, quienes hace años vienen cometiendo escruches, arrebatos y hasta toma de rehenes en la provincia.

Ellos son Luis Alberto, alias el "Gringo mala suerte”; Alejandro, "Licho mala suerte” y Fernando Jonathan "Mala Suerte”, todos de apellido Flores son hijos del reconocido Esteban el "Mala Suerte” Flores quien le dio, por accidente, el nombre a la banda.

"El "Mala Suerte” y un cómplice caen por salames: robaban chacinados”, titulaba este diario hace meses cuando uno de los hijos terminaba preso por robar salamines en una carnicería. Es que los delincuentes se metieron al local "Súper Fresco”, en Rivadavia, mientras sus dueños no estaban pero cometieron un error garrafal: dejaron la puerta abierta.

Así fue como efectivos de la Comisaría 23, que circulaban por la calle Cipolletti, se dieron cuenta de que algo no andaba bien, y decidieron entrar al lugar. Ahí se encontraron con Luis Alberto Flores que, con la ayuda de un cómplice, ya había embalado una gran cantidad de salamines que pretendía llevarse a su casa.

Pero, según la policía, fue el padre de los hermanos Flores el primero en cometer un bizarro robo que lo llevó a la tapa de los diarios.

"No me acuerdo bien el año pero sí que fue en una casa de jeans y camperas que estaba sobre calle Laprida en pleno centro. Ahí se metió a robar el Esteban "Mala Suerte” una de las primeras veces que lo agarramos”, aseguró un comisario a Tiempo de San Juan.

Según se cuenta entre los policías con más antigüedad de la provincia, Esteban Flores, había planeado todo a la perfección. Aprovechó que el lugar estaba cerrado y en plena madrugada se metió por el techo, una vez adentro embaló en cajas toda la ropa que encontró a su paso.

Hasta ahí venía todo bien pero el ladrón parece que estaba mal descansado y se quedó dormido. Sí, dormido. Fue así que el propietario del local llegó al día siguiente y se encontró con Esteban el "Mala Suerte”, tomando una siesta entre las cajas de cartón que contenían el botín de un robo casi perfecto.

Dicen algunos policías que así nació el mito de los "Mala Suerte”. Otros, sin embargo, sostienen que los Flores son ladrones "yeta” por alguna razón inexplicable y hay quienes dicen que simplemente son torpes y no recuerdan el episodio del local de ropa.

Lo cierto es que viven protagonizando las noticias policiales hace un buen rato y el porqué de un nombre tan insólito cobró relevancia en las últimas semanas luego de que uno de ellos cayera por drogas.

LA MUERTE DEL AGENTE SALINAS

El agente Félix Salinas estaba de franco ese 2 de febrero de 2000 y conversaba con sus amigos en un kiosco cuando vio a dos sujetos arriba de una moto que realizaron una extraña maniobra y doblaron por una calle en contra mano.

Salinas se subió a su bicicleta y los persiguió hasta encontrarlos en el barrio Bancario, en Desamparados, en pleno robo. Mientras uno se quedaba en la moto el otro golpeaba a un hombre a punto de entrar a su casa y le sacaba la billetera.

Salinas intentó detener el robo pero uno de los malvivientes, Luis Alberto el "Mala Suerte” Flores, le asestó un disparo con un arma calibre 22 y el agente perdió la vida en cuestión de minutos, según la policía.

Tanto Flores como su cómplice escaparon a Buenos Aires y a pesar de que luego pudieron ser detenidos nunca les encontraron pruebas suficientes para culparlos por el crimen del agente Salinas que quedó impune y todavía es recordado por sus compañeros.

TOMA DE REHENES EN EL BARRIO EL CARMEN

El 27 de febrero de 2015 tres hombres abordaron a una familia en el barrio Del Carmen, cuando llegaban a su casa. Los hicieron ingresar y una vez dentro del domicilio los golpearon, les gatillaron un arma en la cabeza y amenazaron con secuestrar al pequeño hijo de 8 años.

Ese día los cacos escaparon con 60 mil pesos y la familia fue auxiliada rápidamente por los vecinos. Menos de 24 horas después, en un reconocimiento fotográfico, los damnificados reconocían a Mauricio Alejandro Flores, el "Licho Mala Suerte”. De los tres delincuentes que entraron a la casa del barrio Del Carmen, ellos nada más pudieron identificar a Flores que, por supuesto, terminó preso una vez más.

EL "MALA SUERTE” QUE CAYÓ POR DROGA

Alejandro Flores fue detenido por Seguridad Personal el pasado 27 de octubre. El hombre era buscado por la el Juzgado Federal, en el que tiene una causa por comercio de estupefacientes. Es por eso que la Policía Federal lo rastreaba hace meses, aunque sin éxito.

Flores, que se las había ingeniado durante meses para huir de la policía, cayó por andar paseando por la calle distraído. Iba caminando por dos amigos en la Villa Carolina, Capital, cuando fue divisado por dos uniformados que, sabiendo que contaba con pedido de captura, lo detuvieron de inmediato. De "taquito” los efectivos también terminaron metiendo presos a sus dos acompañantes que casualmente también estaban prófugos de la Justicia, ambos por robo agravado.