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Motochorro baleado tenía antecedentes y era colombiano

Se trata de Edwin Fernando Ortiz Ochoa (29), quien según lo que informó el Registro Nacional de Reincidencia, tiene prontuario en la Policía Federal Argentina.
Viernes 13 de noviembre de 2015
Se trata de Edwin Fernando Ortiz Ochoa (29), quien según lo que informó el Registro Nacional de Reincidencia, tiene prontuario en la Policía Federal Argentina (PFA).

Como no llevaba ningún documento encima, ayer los investigadores tardaron algunas horas en identificarlo porque para ello sólo contaban con un tatuaje con la inscripción “Oriana” en el antebrazo derecho.

La autopsia determinó que el colombiano Ortiz Ochoa murió de un único balazo en el tórax.

En tanto, el custodio que efectuó el disparo, un suboficial retirado de la PFA de 61 años, pasó la noche detenido en la comisaría 31 y hoy fue trasladado a los Tribunales porteños para ser indagado en el Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción 9, subrogado por el juez Osvaldo Rappa.

El policía retirado está imputado de “homicidio”, pero luego de escuchar su versión en la indagatoria, el magistrado evaluará si actuó en legítima defensa o si hubo algún tipo de exceso y en base a ello definirá su situación procesal y si quedará o no en libertad.

El hecho ocurrió ayer, alrededor de las 14, en Carranza 2235, entre Paraguay y Guatemala, en la puerta de la empresa DHN Construcciones.

Allí llegaron a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok color gris dos custodios privados que regresaban de hacer una operación financiera del Banco de Tokio, ubicado en avenida Corrientes, entre San Martín y Reconquista.

Los pesquisas creen que los empleados de la constructora fueron marcados en esa zona del microcentro, y los siguieron desde un garage ubicado a metros de ese banco hasta la empresa, en Palermo.

Cuando llegaron a la puerta de la constructora, el custodio que llevaba el dinero, bajó de la camioneta e ingresó sin problemas a la empresa, pero el chofer de la Amarok fue sorprendido por dos motochorros que se movilizaban en una moto Honda Tornado roja.

Uno de los delincuentes se bajó de la moto, rompió con una “púa” la ventanilla trasera del lateral izquierdo y manoteó una bolsa que estaba en el asiento trasero.

La bolsa no llevaba dinero, sino unos documentos e incluso un par de matafuegos, por lo que, por su peso, al ladrón le costó levantarla.

Al advertir el estallido de la ventanilla y ver al ladrón forcejear con la bolsa, el chofer de la Amarok, suboficial de la PFA retirado, extrajo su arma, una pistola 9 milímetros, y desde el asiento del conductor giró su cuerpo, apuntó y efectuó un único disparo que salió por la ventanilla que había sido destruida e hirió al conductor de la moto.

Los dos motochorros escaparon a toda velocidad por la vereda en dirección a la calle Paraguay y en esa esquina el chofer cayó con la moto muerto como consecuencia del disparo, mientras que el cómplice, al que algunos testigos vieron guardar un arma de fuego, se escapó corriendo del lugar en dirección a la avenida Santa Fe.

En la escena del crimen, los policías secuestraron la moto Honda, la púa metálica y se hicieron pericias en la camioneta y en el lugar del hecho para poder esclarecer la secuencia del hecho.

Si bien al principio el autor del disparo estuvo siendo buscado y se pensaba que se había escapado, al cabo de una hora se presentó ante las autoridades de la comisaría 31, explicó lo que le había pasado, entregó su pistola marca Glock 9 milímetros y quedó detenido a disposición del juez de la causa.