Así fue el tiroteo en el norte de París

Explosiones, ráfagas de disparos, despliegue de soldados y helicópteros despertaron a los habitantes del centro de Saint-Denis, donde se dio un asalto a un apartamento. Mirá el video en la nota.
Miércoles 18 de noviembre de 2015

"Parecía que estábamos en guerra". Explosiones, ráfagas de disparos, despliegue de soldados y helicópteros despertaron el miércoles de madrugada a los habitantes del centro de Saint-Denis, al norte de París, donde se dio un asalto a un apartamento.

"Nunca pensé que los terroristas pudieran esconderse aquí", cuenta una mujer, que fue testigo del asalto.

La operación tiene por objetivo detener al presunto cerebro de los atentados que causaron al menos 129 muertos y 350 heridos en París. Empezó pasadas las 04H00 locales (03H00 GMT).

Hayat, de 26 años, pasó la noche en casa de unos amigos, en la calle Corbillon, donde tiene lugar el asalto. "Fue justo cuando salía", hubo "disparos", "pensé que era un ajuste de cuentas", comenta.

"Pero los disparos continuaron, llegaron muchos refuerzos y acordonaron la avenida de la República. Parecía que estábamos en guerra", asegura. "Pudo haberme alcanzado una bala".

El centro de la ciudad está acordonado completamente por las fuerzas de seguridad.

En torno a las 07H30 seguían escuchándose explosiones, constató la AFP. Unos cincuenta militares estaban apostados a la entrada del perímetro de seguridad, con fusiles de asalto.

La prefectura de la policía recomendó a los habitantes que permanezcan en casa. Se cerraron los colegios céntricos y se cortó el tráfico del metro, autobuses y tranvías.

Un treintañero que pidió conservar el anonimato dijo que el asalto policial había sido en su apartamento, en la calle de Corbillon número 8.

"Un amigo me pidió que alojara a dos de sus colegas unos días", contó este hombre. "Le dije que no tenía colchón, me dijeron no importa, sólo querían agua y rezar", explicó. Mi amigo "me dijo que venían de Bélgica".

"Me pidieron un favor. Lo hice; no sabía que eran terroristas", explicó el hombre, muy agitado, antes de que la policía lo esposara y se lo llevara.

Delante de la iglesia se han concentrado periodistas y transeúntes. "Iba al hospital (...) No había autobús y escuchaba el ruido de los helicópteros. Me di cuenta de que estaba pasando algo", relata Emma, de 25 años.

Al alba, un helicóptero seguía sobrevolando la zona. Los soldados continuaban desplegados, junto con decenas de furgones dela policía y de los bomberos.

Didier, un lugareño de 34 años, "no está tranquilo". "Todas estas patrullas, estos muchachos armados (...) parece como si buscaran a alguien".

"¿Dónde está la seguridad en todo esto? ¿De verdad estamos seguros?", se pregunta Naim, de 33 años, que vive a dos calles de allí y lleva desde las 06H00 en la acera, siguiendo en directo los hechos. "Hay tipos de la BRI (policías de élite) que circulan con pasamontañas, fusil en mano".

"Hay que largarse", le responde otro vecino.