Detienen a empresario amigo de Lula por corrupción en Petrobras

Delcídio Amaral entró en contacto con el exdirector de Petrobras Nestor Cerveró después de que este fue detenido y le ofreció 50 mil reales por mes a cambio de que no lo nombrase.
Miércoles 25 de noviembre de 2015
El legislador brasileño Delcídio Amaral, jefe del oficialismo en el Senado y detenido este miércoles, intentó sobornar a uno de los arrestados por las corruptelas en la empresa petrolera estatal Petrobras para evitar que colaborase con la justicia, informaron fuentes oficiales.


El magistrado Teori Zavascki, miembro del Tribunal Supremo y quien ordenó el arresto del senador del Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece la presidenta Dilma Rousseff, dijo que los intentos de soborno fueron comprobados por la Procuraduría General y suponen una clara pretensión de "obstruir la acción de la justicia".

Amaral, según la Fiscalía, entró en contacto con el exdirector de Petrobras Nestor Cerveró después de que este fue detenido por sus implicaciones en la corrupción petrolera, y le ofreció 50 mil reales (unos 13 mil 300 dólares) por mes a cambio de que no lo nombrase en el marco de un acuerdo de cooperación judicial que ya había aceptado.

Según documentos y grabaciones obtenidas por la Procuraduría, que fueron difundidos parcialmente, Amaral también se comprometió a mediar ante jueces del Supremo a fin de que Cerveró fuera declarado inocente o, al menos, aliviasen su condena por las corruptelas en Petrobras.

Según fuentes oficiales, la detención de Amaral "sorprendió" al Gobierno de Rousseff, que junto con el grupo del PT y otros partidos de la coalición gobernante pretendían nombrar este miércoles -el mismo día de la detención- a quien lo sustituirá como jefe del grupo oficialista en el Senado.

Amaral fue arrestado un día después de que también fuera detenido el empresario José Carlos Bumlai, cercano al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, antecesor de la actual mandataria.

Bumlai, según la acusación, obtuvo créditos millonarios y sin los debidos avales en el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) durante la gestión de Lula (2003-2011), lo cual habría sido facilitado por su mediación en algunos negocios turbios realizados por la red de corrupción en Petrobras.