Kobe Bryant, la despedida de una leyenda

El histórico jugador de los Lakers ganó cinco campeonatos y es el tercer máximo anotador de la historia.
Lunes 30 de noviembre de 2015
Desde el comisionado de la NBA Adam Silver hasta su mejor amigo Pau Gasol, el mundo del básquet ha reaccionado con sorpresa y algo de tristeza al anuncio de Kobe Bryant de retirarse al final de la presente temporada 2015-2016.

Con Bryant se está marchando también toda una época en la NBA. El último de los mohicanos de una época de oro que compartió cancha con leyendas como Michael Jordan y Shaquille ONeal.

"Kobe Bryant es uno de los mejores jugadores en la historia de nuestro deporte. Lo mismo en una final de la NBA que cuando entrenaba solitario a medianoche en un gimnasio vacío, Kobe tuvo un amor incondicional por el baloncesto", declaró Silver.

Kobe Bean Bryant, nombre con el que le bautizó su padre Joe Jellybean Bryant, un exjugador de la NBA, deja en los tabloncillos las huellas de su carrera.

Siempre con el equipo de su vida, Los Angeles Lakers, y su uniforme oro-azul número 24, Kobe deja tras sí varios récords difíciles de igualar.

En 2006 encestó 81 puntos ante Toronto Raptors, la segunda mejor anotación de la historia por detrás de los 100 tantos de Wilt Chamberlain en 1962.

En la actualidad es el tercer máximo anotador de la historia de la NBA, sólo superado por Kareem Abdul Jabbar y Karl Malone.

El 14 de diciembre de 2014, Kobe, gracias a un tiro libre durante el segundo cuarto en un partido frente a Minnesota Timberwolves, se coloca como el tercer máximo anotador en la historia de la NBA, superando a su ídolo Michael Jordan.

También está empatado con Malone como los jugadores que más veces han sido elegidos al Mejor Quinteto de la temporada, con once ocasiones cada uno, y el segundo con más selecciones, 17, para jugar en el All-Star Game de la NBA, sólo por detrás de Abdul-Jabbar.

El 30 de noviembre de 2014, Bryant se convirtió en el primer jugador, desde la creación de la NBA, en superar los 30.000 puntos y las 6.000 asistencias.

En ese mismo partido pasó a ser el jugador de más edad en conseguir un triple-doble con al menos 30 puntos.

Sus hazañas en la cancha le permitieron, como Jordan, convertir su leyenda en una muy rentable marca comercial y publicitaria.