Cómo hacer que tu fin de año valga la alegría (y deje de ser un drama)

Jueves 3 de diciembre de 2015
¿Por qué será que llegan las fiestas de fin de año y sentimos que se termina el mundo? Corremos sin parar para terminar tareas pendientes como si después de Navidad y Año Nuevo no continuáramos viviendo. Uno de los “dramas” más habituales que se generan en las familias es con quién pasamos las celebraciones y -si estamos solos- , el auge de los cuestionamientos que nos hacemos por la ausencia de un compañero de vida.

Relájate. Estas fiestas de fin de año pueden ser una gran oportunidad para retomar lazos con los seres queridos de los que la vida te fue distanciando y, sobre todo, para amigarte contigo mismo y tus circunstancias.

Los seres humanos poseemos una inagotable capacidad de queja. Cualquiera sea la situación en la que estemos, encontraremos la ocasión de ver aquello que nos falta o de resaltar lo que nos despierta insatisfacción.

Este fin de año toma la firme decisión de cambiar queja por gratitud y verás qué distinto puede ser este cierre de ciclo para ti.

· ¿Estás en pareja?

Tienes una chance de hacer algo diferente. Sea una escapada a algún sitio turístico, un brindis en la playa o en la montaña. O simplemente una cena romántica en casa en la que los ambos puedan reconectar, gozar de la intimidad y escribir vuestros deseos para el año que se inicia.

· ¿Hay reunión familiar?

En lugar de quejarte por tener que compartir la velada navideña o findeañera con algunos parientes a los que no ves desde hace añares, agradece la posibilidad de celebrar en familia; no todos tienen una. Al fin de cuentas, si estás compartiendo con ellos es porque te importan. Soslaya las pequeñas diferencias que puedan surgir; son apenas horas, no años de convivencia.

· ¿Te angustia estar solo?

Tómalo por la positiva. Eres libre de elegir lo que quieras: pasar las celebraciones con amigos, hacer un viaje, buscar un nuevo amor online... Saborea tu libertad en el convencimiento de que ya llegará la persona que sueñas para tu vida. Haz tu lista de deseos: anota todo aquello que deseas en una pareja y visualiza situaciones amorosas. Funciona.

· ¿Te pones nostálgico/a?

Para muchas personas el cierre de año implica la realización de balances que suelen ser crueles – y, generalmente, innecesarios - . También es normal que se acentúen los vacíos, producto de la muerte o separación de nuestras personas queridas. Trata de evitar caer en la melancolía. La nostalgia nos trae recuerdos amables de quienes nos han acompañado en un tramo de la vida. La melancolía, por el contrario, refuerza la tristeza y la desolación. Elige atesorar los buenos momentos.

· ¿Tienes problemas económicos o de otra índole?

¿Quién no tiene algún problema de dinero, de trabajo o de desamor? Sencillamente, porque así es la vida y siempre rengueamos en algún aspecto. Hacer foco en aquellas cuestiones que hacen a tu haber en lugar de a tu déficit te aliviará de inmediato.

Ser agradecido es una receta instantánea para sentirte bien.

* Por Valeria Schapira, experta en relaciones