Para padres de Lola, la investigación es un “chiste macabro”

La policía uruguaya detuvo a unos 15 sospechosos, entre ellos el marido de su madrina, el chef Hernán Tuzinkevich, pero todos fueron liberados por falta de pruebas y el crimen quedó sin resolver.
Domingo 20 de diciembre de 2015
Los padres de Lola Chomnalez, la adolescente asesinada hace un año en una playa de Uruguay, volvieron hoy a pedir "justicia" y calificaron a la investigación realizada en Uruguay como "un chiste macabro".

Adriana Belmonte, madre de la estudiante asesinada a los 15 años, lamentó que hasta ahora "desconocemos el móvil" del ataque y cuestionó a los investigadores del caso al recordar que "el último encuentro que tuve con el fiscal fue en abril".

Incluso, reveló que el último fiscal del caso Rodrigo Morosoli "no me atendió en dos oportunidades y no me contestó un mail".

"Queremos ser respetuosos y no entorpecer a la justicia", dijo la mujer hoy a radio Mitre y admitió que si bien "es duro" atravesar esta instancia "no pierdo la esperanza de que se haga justicia y se pueda aclarar".

Belmonte sostuvo que "la causa está activa pero no hay resultados".

Diego Chomnalez, padre de la adolescente asesinada el 26 de diciembre de 2014, señaló por su parte al diario Clarín que los investigadores en Uruguay "no hicieron nada".

"La investigación es un chiste macabro, creo que nos están tomando el pelo. No queremos poner adjetivos calificativos. Ojalá que hagan eso que no hicieron en un primer momento. Pero no lo creo", señaló Chomnalez.

Al reforzar su pedido de justicia por la muerte de su hija, insistió al señalar que "a Lola no nos la devuelve nadie. Al menos pedimos que se sepa la verdad".

Durante la investigación la policía uruguaya detuvo a unos 15 sospechosos, entre ellos el marido de su madrina, el chef Hernán Tuzinkevich, pero todos fueron liberados por falta de pruebas y el crimen quedó sin resolver.

"La seguidilla de detenciones fue ridícula", opinó su madre, Adriana Belmonte, quien lamentó que a un año del crimen "no hay datos, no hay nada certero". "El fiscal no nos atiende el teléfono, no nos sentimos acompañados. Es para volverse locos", se quejó a la vez que confesó: "A veces llego a pensar que algo nos ocultan. Ponete en mi cabeza, que piensa y maquina y maquina".

El matrimonio insistió con reclamo de justicia: "Queremos conseguir paz. No la tenemos ni la vamos a tener hasta que no sepamos quién mató a Lola y se haga justicia".

"Deseo claridad y justicia para los magistrados. Justicia sobre todo. Lola merece justicia. Y nosotros merecemos estar aliviados", enfatizó Adriana.

El cuerpo de Lola Chomnalez fue hallado el 30 de diciembre de 2014, algo más de dos días después de su desaparición, semienterrado en una playa entre los balnearios de Valizas y Aguas Dulces.
El cadáver apareció a tres kilómetros de la casa de Valizas donde se hospedaba junto a la familia de su madrina.