Suecia será el primer país que abandone el uso de billetes

La modalidad alcanza incluso a los bancos, que se limitan a las transacciones financieras por medios electrónicos. Los consumidores se adaptaron a nuevas modalidades de pago con tarjeta de crédito, débito y aplicaciones de celulares.
Martes 29 de diciembre de 2015
Suecia es uno de los países del mundo con más avanzada en varios aspectos, tanto que poco a poco está planteando la eliminación definitiva del uso de dinero en efectivo. De hecho, son cada vez más los lugares que aceptan pura y exclusivamente el pago por medios electrónicos, y por lo tanto, los consumidores que se manejan sin un solo billete.

La modalidad alcanza incluso a los bancos, que ya prácticamente no se manejan con emisión de moneda papel, sino que se limitan a las transacciones financieras por medios electrónicos. En este marco, los consumidores se adaptaron a nuevas modalidades de pago con tarjeta de crédito, débito y hasta aplicaciones de teléfonos celulares destinadas a tal fin.

Según especialistas en la materia, la tendencia está directamente relacionada a cuestiones de seguridad, dado que la no utilización de papel moneda quita el incentivo a ladrones. Sin embargo, hay quienes detectan los riesgos que trae consigo por otro lado, como por ejemplo la enorme crecida de casos de fraude electrónico.

"Estará de moda y todo lo que uno quiera, pero cuando una sociedad deja de manejarse con dinero en efectivo surgen riesgos de todo tipo", advierte Bjorn Eriksson, ex jefe de la policía sueca y ex presidente de la Interpol. Aunque es un acérrimo defensor de la instauración de estos nuevos sistemas, considera que hay que tener otro tipo de cautelas.

Actualmente, la economía de Suecia es mayormente electrónica. Los billetes representan apenas un 2 por ciento de la misma, frente al 7,7 que implican en Estados Unidos y al 10 de la Unión Europea. En 2015, por ejemplo, apenas un 20 por ciento de los pagos totales del país se hicieron con papel moneda, frente al 75 por ciento que promedia en el mundo.

El sistema evolucionó tanto que hasta la tarjeta de crédito empezó a tener competencia, dado que la mayoría de los suecos prefieren sistemas de pagos similares al débito automático o a los que se realizan a través de aplicaciones de celular.

Otro riesgo que reconocen los mismos usuarios sobre esta novedosa modalidad de dinero es que es más difícil controlar los gastos, sobre todo los cotidianos: "Es cierto que gasto más. Si tuviera que cambiar un billete de 500 coronas (60 dólares, aproximadamente) seguramente lo pensaría mejor", reconoce Hannah Ek, una estudiante de 23 años.

Pero la realidad es certera y concreta: los bancos ya no emiten ni reciben billetes, los consumidores no los utilizan a diario, los comercios, puestos de venta callejera y hasta vendedores ambulantes cuentan con sistemas de pago electrónico. Suecia se convierte así en uno de los primeros países que pasará su moneda casi íntegramente a dinero electrónico.